Carlos Funez rompió el silencio tras la suspensión del partido y denunció graves irregularidades, incluyendo agresiones físicas a los jugadores en los vestuarios por parte de seguridad privada y una supuesta orden del referí para favorecer al club rival. El dirigente exigió transparencia y que se completen los minutos restantes con un arbitraje imparcial.
Piñas y descontrol en la final de la Liga Tucumana de Fútbol (captura de un video subido en la cuenta de X @LTA_Oficial y mejorada con inteligencia artificial).
Luego de la escandalosa final suspendida de la Liga Tucumana de Fútbol, el presidente de uno de los equipos protagonistas, Carlos Funez, conversó con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, por FM La Tucumana 95.9. Durante la entrevista, el titular del "Cuervo" expresó su profunda indignación por los hechos ocurridos en la cancha de Deportivo Aguilares, donde el encuentro debió suspenderse durante el entretiempo cuando el marcador estaba 0 a 0. Al respecto, el dirigente manifestó: "Lamentablemente lo que tenía que ser una fiesta del fútbol tucumano terminó siendo un escándalo. No es un hecho aislado, es algo repetitivo y estamos en contra de cualquier situación que lo único que hace es dañar a un deporte tan lindo como el fútbol".
Funez relató que el conflicto se inició en una zona que debía estar restringida y custodiada. Según su testimonio, al finalizar el primer tiempo, los futbolistas de Concepción FC fueron atacados en la zona de vestuarios: "Cuando se iban nuestros jugadores a los vestuarios fueron víctimas de agresiones por parte de la seguridad privada que no tenía por qué estar ahí. No tan solo fueron víctimas de golpes, sino también de que le tiraron gases lacrimógenos y gas pimienta". El presidente detalló que el jugador Axel González resultó con un impacto en uno de sus ojos y debió ser derivado al hospital Padilla para ser atendido por especialistas. Además, cuestionó la presencia de personas ajenas a la organización en el área de vestuarios: "Había más de 50 o 60 personas ahí que no sabemos ni quiénes son. Era una zona que estaba completamente vedada hacia el público y donde únicamente tenían que estar los jugadores, la policía y la terna arbitral".
La denuncia más grave de Funez apunta directamente a la falta de imparcialidad del referí del encuentro. El dirigente aseguró que el propio árbitro les comunicó sus intenciones a los jugadores: "Cuando van nuestros jugadores a hablar con la terna arbitral, el árbitro le dice a dos de nuestros jugadores, tanto a Mauro Galván como a Matías Barbosa: 'Muchachos, no se pongan duros, hoy tiene que ganar Graneros'. ¿Qué podemos esperar o qué podemos hacer?". En ese sentido, calificó el arbitraje del primer tiempo como "completamente desastroso" y sesgado, vinculándolo con una supuesta tendencia de favoritismo que, según sus palabras, se viene repitiendo en los últimos años en la liga local.
Respecto al futuro del certamen, el presidente de Concepción FC instó a las autoridades de la Liga Tucumana de Fútbol a garantizar la transparencia y la seguridad para definir el título en el campo de juego. "Esperamos que la liga tome las medidas que tenga que tomar. El comité ejecutivo tiene hoy una hermosa posibilidad que es decir: 'Muchachos, se tienen que jugar los otros 45 minutos'. Busquemos un árbitro que esté capacitado para dirigir una final", propuso. Funez concluyó subrayando la importancia de recuperar la confianza en la institución: "Lo más importante es que, cuando se termine la final, no haya sospechas de nada y, por sobre todas las cosas, que vuelva a haber credibilidad. Es la única manera de que el fútbol tucumano vuelva a reflotar".