ANÁLISIS DECANO

La zurda del Rey y las dos caras del Deca de los milagros

Larga vida a la zurda de Pereyra, que salvó a Atlético. Que se convierta el agua en vino, el Pueblo Decano quiere y merece festejar. En el primer aniversario de San Pusineri, el equipo jugó un primer tiempo arrollador, pero se quedó y luego reaccionó: el milagro de la Resurrección es posible en 25 de Mayo y Chile.

18 Abr 2023 - 00:45

Joaquín Pereyra festeja el 2-2 sobre la hora. (Captura de video)

Por algo lo llaman El Rey. Todavía te arde la garganta por gritar con el alma y el corazón Celeste y Blanco esa bomba agónica de Joaquín Pereyra sobre la hora, para poner un poco de justicia, para devolverte la sonrisa, para que el primer aniversario de Lucas Pusineri en el banco de suplentes de Atlético Tucumán no sea con una derrota que hubiera sido injusta y dolorosa. Qué bronca la siesta del equipo en el complemento y esta mala racha que no se termina más. Y qué fiesta en el final: El José Fierro es un puño apretado y se rinde ante la zurda del 10, del Rey Joaquín.

25 es una fiesta, 25 es carnaval. San Pusineri cumple un año y en la previa la banca al técnico es total, unánime. El Pueblo Decano llega ilusionado al Monumental, aunque sea lunes, aunque haga frío, aunque hace cinco partidos -que ahora ya son seis- que no conozca la victoria El Gigante del Norte. Hay un cambio de último momento: sale birra, entre fernet, y explota la previa en las adyacencias del estadio, al Norte de la ciudad que se paraliza cuando juega El Decano. En la cancha, se confirma que sigue la línea de cinco, que arriba siguen Estigarribia - Ruiz Rodríguez y que en el medio vuelve El Bebe Acosta tras poner el pecho ante el despechado Espinoza.

Sale El Deca a la cancha, explota el José Fierro, y te rompés las manos aplaudiendo cuando el equipo de Pusineri sale a comerse al bravo Canalla de Miguel Ángel Russo. La locura es total cuando llega el primer gol de la noche, de arranque nomás: córner de Pereyra desde la izquierda, Bautista Kociubinski llega sin marca desde afuera del área, controla en el punto penal y remata rasante de zurda para atravesar mil piernas, dejar parado a Fatura y poner el 1-0. Grito sagrado, algarabía Decana, Bautismo de fuego para el cinco y fiesta en 25 de Mayo y Chile porque El Deca pisa fuerte en casa, como corresponde.

El Deca juega al fútbol y la platea se para para aplaudir al 10: todas las pelotas pasan por la zurda de Pereyra, que está en llamas. Primero, asiste a Orihuela que va a fondo por izquierda pero la pelota besa la red del lado de afuera; después deja mano a mano a Estigarribia, pero achica y se lo come Fatura Broun. El arquero Canalla la pisa y sale jugando, y Bruno Bianchi mete un cierre imperial que paralizó los corazones Decanos. Lo tuvo El Chelo pero era offisde, y todo El Deca pidió penal a Ruiz Rodríguez.

Pereyra está en todo y hasta se pelea con sus compañeros cuando el equipo se iba al vestuario. Algo mal veía el 10, el equipo se quedó y Central se le vino encima en el complemento. El Canalla se lleva puesto al Decano en los primeros minutos y el empate está al caer. Mano de Acosta, penal y gol de ellos. Más cantado que 'Viejo y Glorioso Decano, de corazón sin igual'. Mazazo a la ilusión.

Pero acá está El Deca y empujado por su gente Atlético sale a buscar el segundo: El Bebe Acosta busca la redención, pero la pelota se estrella en el palo y en el rebote se lo pierde Estigarribia. El 19 está peleado con el arco contrario y el equipo lo siente. Y se siente mucho más cuando Martínez se filtra entre los centrales en un contraataque veloz y deja sin chances a Marchiori. De la fiesta del 1-0 a la bronca y dolor del 2-1 en contra.

Con el resultado en contra, Pusineri movió tarde el banco y fue mandando a la cancha a Coronel, Maestro Puch, Braian Guille, Adrián Sánchez y El Polaco Menéndez. Pucho le metió bomba de afuera y atajó Fatura; el 9 lo tuvo otra vez tras un pase de Guille, pero un defensor despejó de cabeza en la línea y la pelota pegó en el travesaño. Y ahí pensaste que si no entró esa, no entra ninguna. Que así no va, que falta fútbol, que siempre nos caemos, que Pusi demora los cambios, que ya no hay beso a la estampita ni rezo a San Roque que alcance. Pensaste que se acabó el amor. Todo eso pensaste…

Pero no, hermano. Por algo lo llaman San Pusineri, el primer Santo Celeste y Blanco, el que siempre tiene un milagro a mano en los momentos de máxima tensión posible. Justicia divina, Fe Decana: Joaquín Pereyra, el mejor de la cancha, corta y va al frente, y se hace cargo y no le pesa, y encara y le mete bomba... explosión. Milagro consumado. Golazo del mejor de la noche, del que más buscó, del que más jugó, del que más lo merecía. El 10 apareció cuando San Pusineri más lo necesitaba, cuando el Pueblo Decano estaba urgido de su magia. Alabado sea El Rey Joaquín, larga vida a su zurda.

Empate agónico del Deca de San Pusineri que mostró sus dos caras, la buena del primer tiempo y la mala en el complemento, esa merma que casi termina en tragedia. Pero Atlético mostró decisión para ir al frente contra todo y contra todos, la marca registrada de este primer año, que tiene y tuvo de todo.

Del infierno del fondo a la tabla al cielo, a la máxima ilusión posible, a la hazaña que no pudo ser y esté presente errático. Ya son seis partidos sin victorias, pero El Deca demostró que tiene fútbol y tiene ganas y que cuando las papas queman aparece El Rey. Pasamos muy malos momentos, los buenos ya van a venir. Que se vengan más milagros, que se convierta el agua en vino, el Pueblo Decano quiere y merece festejar. Tomemo, somo Atlético. Ya lo hizo una vez, puede hacerlo de nuevo: el milagro de la Resurrección es posible con San Pusineri.



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