La fiesta argentina se hizo sentir en el corazón de San Miguel de Tucumán que no tardó en estallar ante el triunfazo con el que hoy clasificamos a las semifinales.
Los grandes festejos se llevan en el corazón de San Miguel de Tucumán, en la Plaza Independencia. La selección puede unir a todos, sin importar clase social, religión ni pensamientos políticos. A algunos les puede gustar como juega el equipo a otros no pero a la hora de ganar nos subimos todos al festejo. El epicentro de muchas protestas se convierte en el lugar de encuentro para desatar el carnaval: espuma, sombreros a lunares y anteojos gigantes. Alguno se animó a llevar la Virgen que seguro escuchó alguna promesa.
Esperemos que la fiesta siga y que el martes estemos nuevamente presentes para poder llegar al 18 de diciembre Ilusionados.