ANÁLISIS DECANO

El naufragio Decano y el veredicto final

Tres derrotas al hilo, cuatro partidos sin ganar. Sin fútbol ni rebeldía. El Pueblo Decano se hará sentir en la tan esperada vuelta al Monumental.

25 Sep 2021 - 22:11

Foto: Olé.

Otro fin de semana a pura bronca para el Pueblo Decano. La antesala de los festejos por el 119° aniversario de la fundación del Club Atlético Tucumán merecía otro rendimiento, otra actitud y otro resultado. El Decano mostró poco y nada en el Florencio Sola, llegó a tres derrotas consecutivas y cuatro partidos sin ganar, y Omar De Felippe no encuentra respuestas: cambia los titulares, cambia de esquema, y cambia todo lo que puede cambiar. Pero el juego no aparece, los goles mucho menos y no hay nada que indique la situación se pueda revertir sin un golpe de timón que evite el naufragio, luego de que El Soldado ratificó que no dará un paso al costado.

Ya antes del gol de Banfield, la defensa de Atlético lo único que anticipaba era que iba a ser una muy mala noche. Primero, se les filtró Álvarez por derecha, pero salvó El Laucha. De ese córner, Menéndez despejó corto, salió tarde y toda la defensa se quedó parada, inmóvil, mirando, atenuando pedir tímidamente fuera de juego mientras Cruz cabeceaba sólo para poner arriba al local. El Decano esbozó una tímida reacción con un anticipo del Polaco tras una asistencia de cabeza de Campos y un cabezazo de Osores (le hacían penal). Joaquín Pereyra intentó conducir los ataques y generar algo de fútbol, pero le faltaron intérpretes.

A los 26', otro golpe al mentón. Cruz picó sólo y habilitado entre los centrales, gambeteó a Lucchetti y puso el 2-0. Otra vez la defensa Decana quedó observando estática como le convertían. Antes del final del primer tiempo, el hijo del Jardinero casi marca el 3-0, pero el palo le dijo que no. El primer tiempo terminó mostrando a un equipo vencido y rendido; el ingreso de Pupa Heredia generó entusiasmo en los minutos iniciales del complemento y el 10 mostró destellos de su talento, pero con el correr de los minutos El Deca se fue apagando.

Banfield nunca dejó de atacar y atacar y finalmente se llevó su premio: logró cortar -justo contra Atlético- la racha de nueve partidos sin victorias que arrastraba. El equipo de De Felippe alimenta su propia racha negativa: tres derrotas al hilo, cuatro sin ganar. Antes de esa seguidilla, Atlético venía de ser goleado por Sarmiento y de las dos victorias sobre la hora ante Independiente y Newell's, que en su momento fueron una bocanada de aire que encendió un poco la ilusión, pero que se convirtieron en un lejano espejismo.

Desde lo futbolístico, más allá de la poca profundidad y apatía generalizada, hay algunas decisiones que no se entienden: el mejor momento de Menéndez fue con (de pie) Fernando Zampedri al lado, mientras que el de Lotti fue con Javier Toledo (respeto). De Felippe sigue sin apostar por juntar a ambos para, por lo menos, tirar centros para arriba a ver si alguno logra llevar peligro de cabeza o en una segunda jugada. El 9 y el 11 casi no hay compartido minutos, y la competencia los ha aplacado a ambos en lugar de potenciarlos. 

Atlético se hunde en la tabla y ve cada vez más lejos los puestos de vanguardia. Ya quedó atrás y en el olvido aquel equipo que atacaba con mucha gente, que mostraba movilidad en ofensiva y voracidad para imponerse ante sus rivales, que dejaba espacios en defensa, sí,  pero que jamás dejaba de luchar. Ya no es la 'manta corta' ni la mandíbula floja lo que rige al equipo de De Felippe, sino la apatía y falta de variantes de juego. El Decano se hunde porque el técnico no logra disimular su confusión, no encuentra respuestas y está sumido en un laberinto del que no encuentra la salida. Solo el amor por los colores sostiene a los hinchas frente a los televisores o las radios, porque desde adentro del campo no les ofrecen nada.

El domingo a la noche, El Pueblo Decano se congregará en 25 de Mayo y Chile para celebrar lo único que puede festejar por estos días: la grandeza inconmensurable de El Gigante del Norte, el que jugó Copas y sacó pecho contra los más poderosos de América. Atlético cumple 119° años en un contexto adverso, pero siempre mirando hacia adelante, pecho erguido y cabeza levantada, porque todo Decano sabe muy bien que de la mala se sale y se sale jugando.  Esto va a pasar y El Deca va volver a competir como sus hinchas esperan y merecen. El próximo sábado será el tan esperado regreso a las canchas: se anuncia la presencia de 16.000 almas Decanas de corazón sin igual que brindarán su veredicto sobre este presente in situ, ante jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. En las redes, ya hablaronEl Pueblo Decano sabe que pasamos muy malos momentos, los buenos ya van a venir, pero ahora se acabó la paciencia y Atlético debe ofrecer respuestas desde el campo de juego y de forma imperiosa, para que vuelva la alegría a 25 de Mayo y Chile.



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