ANÁLISIS DECANO

El Pueblo Decano merece sonreír los domingos

Dura derrota de Atlético Tucumán en La Plata, en un domingo que se presentaba hermoso para ver a El Deca y termina a pura bronca. En su mejor momento, se quedó con 10, Menéndez no pudo debutar y lo perdió en la última por la jerarquía de Alemán.

08 Ago 2021 - 17:03

Los jugadores de Atlético se agarran la cabeza tras el gol de Alemán. (Foto: Twitter @micaelamarcos10)

El mediodía de domingo se presentaba ideal para ver a El Decano: el sol y la temperatura agradable en el invierno tucumano invitaban a juntarse con los hermanos de cancha, a encontrarse para compartir como tanto les gusta a los hinchas de El Gigante del Norte. "Con vino preparando el asado para verte a vos", como reza la canción que se escucha en la ciudad paralizada cuando juega El Decano.

El horario del mediodía es incómodo hasta que se destapa una cerveza o un vino, hasta que llega el primer brindis, hasta que rueda la pelota y se enciende la ilusión Decana. Un par de horas, mucha puteadas y varios vasos después, aquel Decano que esperaba un domingo feliz se encuentra masticando bronca, hecho una furia. La esperanza de subirse a la punta se traduce en frustración tras una mala actuación y perder ante un rival al que tampoco le ha sobrado nada.

Sensaciones encontradas generó ya en la previa el abrazo entre Cristian Lucchetti, Cristian Menéndez y Rodrigo Acosta con Luis Miguel Rodríguez. Algunos celebraron el reencuentro y rememoraron las hazañas conseguidas por toda América con la Celeste y Blanca, pero El Pulga no volvió y hay heridas que no cicatrizan tan fácilmente allí donde laten los corazones Decanos. El compañero Luis Miguel sabe que 'el pueblo no olvida a quien no lo traiciona', y hay Decanos que se han sentido traicionados.

Lejos estuvo el '8' de hacer la diferencia en el campo de juego. Condujo al local y generó peligro, pero poco pudo demostrar en un partido muy disputado, muy friccionado, bajo amenaza latente de lluvia en La Plata y muy alejado del lindo solcito del mediodía y la siesta tucumana. Sobre el final del primer tiempo reclamó una mano de Erbes enérgicamente. ¿¡Qué mierda pedís, Pulga!?, lo cruzó más de uno.



Del lado de los de De Felippe, apenas alguna conexión entre Carrera y Heredia, que no tuvieron una buena jornada y no abastecieron a Lotti como el 9 necesita. En el complemento, se encendió por momentos el 10 y Atlético se plantó más adelante: lo tuvo Ciro Rius (de generoso despliegue, pero poca claridad) de afuera, y empujó el debutante Pereyra desde la izquierda, pero no alcanzó. En el mejor momento de Atlético (que tampoco era la gran cosa) el pibe Marcos Valor entró fuerte, pecó de inexperto y vio la roja por doble amarilla. A meter mano y aguantar con 10.

El Polaco Menéndez no pudo ingresar y debió conformarse con verlo de afuera, al igual que el pibe Lucas Naranjo que este mediodía no sumó minutos. Los cambios refrescaron las piernas cansadas: Mussis empujó, Lagos insinuó y Ruiz Rodríguez se animó en una guapeada, pero remató débil tras una buena corrida y enganche desde la izquierda. Cada aproximación terminaba en las manos poco exigidas de Rey y el empate parecía inquebrantable.

El 0-0 estaba cantado hasta que Lagos fue al piso, cometió foul y Brahian Alemán la acarició de zurda para que la pelota bese el palo y se meta en el arco de Lucchetti, que atinó a mirar impávido detrás de una barrera floja de papeles, con nada que hacer más que llevarse las manos a la cintura, masticar bronca y ver como el uruguayo le hacía gestos a los allegados que minutos antes lo insultaban y ahora festejaban.

Otro mal partido de El Decano, que no encuentra la frescura en ofensiva que lo caracterizó el torneo pasado. El equipo que encuentra goles aun cuando juega mal hoy casi ni lo buscó, y se vuelve de La Plata con las manos vacías.

Lo ganó Gimnasia porque apostó fuerte por El Pulga en el mercado de pases y porque hoy tenía en el banco a Alemán, que puede parecer gordo y lento, pero te salva la ropa con un zurdazo exquisito al minuto 50'. Atlético tiene un plantel más corto y muchos pibes tan enérgicos como inexpertos: una falta ansiosa te deja con uno menos o le da el tiro libre de la victoria al rival.

El Decano no pudo alcanzar a Lanús y Newell's en la punta, ni extender su racha de tres partidos invicto. Los de Omar De Felippe tienen mucho para mejorar: la actitud con la que se impuso en un tramo del segundo tiempo debe ser la norma y no una reacción casi espasmódica.

Atlético ha demostrado tener material para atacar con decisión y llevarse puestos a sus rivales aun sin brillar. Habrá que esperar para conocer si El Soldado se anima a juntar a Carrera, Heredia, Lotti y Menéndez en ataque. El Pueblo Decano merece sonreír los domingos.


seguí leyendo

las más leídas