El jugador y su familia no están bien ni en la provincia, ni en el club. Llagaría para reemplazar a uno de los que se fue.
El mercado de pases del fútbol argentino comienza a activarse poco a poco. En Atlético Tucumán pusieron manos a la obra en la renovación de los contratos que vencieron y solo restan arreglar tres jugadores por pedido de Ricardo Zielinski:
Leonardo Heredia, Federico Bravo y Marcelo Ortíz.
Las negociaciones están encaminadas y es por eso que en el Decano se barajan nombres para incorporar al plantel. La idea es hacer muy pocos gastos, y tener una variación de experiencia y juveniles, así los de más abajo tienen chances, ya que Atlético tendrá que afrontar Copa Sudamericana, Liga Profesional y Copa Argentina.
El Polaco Menéndez y el Pulga Rodríguez siempre aparecen en el mercado de pases como posibles refuerzos, y la dirigencia siempre quiere tentarlos, pero a veces los esfuerzos económicos no alcanzan. Tal vez, con la pandemia del coronavirus y la tranquilidad con la que están en Tucumán, sea un motivo para que bajen las pretensiones y puedan volver al Decano.
No son los únicos nombres que aparecieron en las últimas horas. Rodrigo Aliendro también está en la corta lista de posibles refuerzos. El volante y su familia no están cómodos en Santa Fe, los hinchas de Colón lo tienen cruzado y el club le adeuda una importante suma de dinero, la cual podrían darle el pase en su poder y negociar con Atlético en condición de libre.
Aliendro es un jugador más que conocido por el Ruso Zielinski. Fue piza clave en el mediocampo de su equipo en las dos temporadas anteriores y llegaría justo para reemplazar a Ariel Rojas y para armar una dupla de volantes centrales con el Pichi Erbes, algo que podría ilusionar a cualquiera.