El volante de Independiente tuvo sus inicios como profesional en Atlético y el comentario molestó a los hinchas decanos.
Foto: Perfil Formosa.
Hay muchos sectores del fútbol que poco les importa la vida personal de los jugadores, solo quieren que vista la camiseta de su club y rinda bien. Pero así también hay otros, que quieren saber de qué equipo es hincha el futbolista, y si es del equipo rival, los comentarios pueden ser lapidarios, como le pasó a Pablo Hernández.
El volante de Independiente lleva ocho meses sin jugar al fútbol por una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, lesión sufrida en agosto de 2019, cuando defendía los colores del Rojo ante su homónimo de Ecuador (posterior campeón), en la Copa Sudamericana.
“Antes que pase esto estaba por entrenar, ahora es cuestión de cuidarse. Es más importante la salud, estoy con muchas ganas de jugar", comentó el jugador en diálogo con LV12. Luego agregó: "Antes que entre en cuarentena iba a jugar un partido de reserva pero se postergó".
Lejos de quedarse en Buenos Aires, donde vive,
Pablo Hernández decidió volver a Tucumán para realizar la cuarentena obligatoria con su familia: "Pedí un permiso y llegué a Tucumán a pasar la cuarentena con mi mamá que tiene problemas de salud", detalló.
Los periodistas de la emisora radial le consultaron al volante por qué club tucumano sentía más afinidad, a lo que respondió:
“Le debo mucho a Atlético Tucumán, nadie me puede reprochar nada, pero soy hincha de San Martín”, sentenció. Esto le valió la reacción de los hinchas decanos, que se enojaron con
Pablo ya que sus comienzos fueron en Atlético, cuando logró el ascenso de 2008 del
Argentino A a la
B Nacional. Asimismo, desde el pueblo ciruja tomaron con alegría el comentario y sueñan con tener algún día a Petete entre sus filas.