ANÁLISIS

Atlético sabe lo que quiere e ilusiona a su gente

La Academia parecía que lo controlaba con el resultado a su favor, pero el Decano empezó a manejar la pelota, el juego y pudo ganarlo. El gran planteo de Zielinski.

26 Ene 2020 - 22:28

Foto: Twitter @ovacion24.

Poco importó que Gonzalo Castellani haya abandonado el barco a una semana de la reanudación del torneo, o que Bruno Bianchi haya optado por irse a pelear por el descenso, a horas del partido con la Racing. Tampoco la lesión de Fabián Monzón o los pocos minutos que puedan haber sumado en cancha Dylan Gissi con Marcelo Ortíz y Gabriel Risso Patrón. Poco importó porque siempre, siempre, Ricardo Zielinski tiene un As bajo la manga y su Atlético responde.

La “improvisada” defensa respondió a la perfección. Guillermo Acosta comenzó a retomar la confianza que se había dejado en Lanús cuando se fue hace un año. Incluso Risso Patrón también respondió perfecto, con firmeza y seguridad, ante los intentos de desbordes. La dupla de centrales, a pesar de alguna pifiada, no tuvo baches: controló a Lisandro Lopez, a Cristaldo y cualquier intento de llegada de Racing. Y cuando no pudieron, apareció el Laucha Lucchetti, como siempre, atento a las dos situaciones (una en cada tiempo), que generaron los locales. En el gol, poco pudo hacer en una pelota que entró de carambola.

El mediocampo también se rehízo, porque ya no estaban ni Castellani ni Acosta, porque el Bebe ahora arrancaba desde atrás y el volante decidió marcharse. Entonces, el Ruso optó por la velocidad de Lucas Melano y la precisión de Ramiro Carrera, más el ya sólido trabajo de Ariel Rojas y Cristian Erbes, que mantuvieron el nivel. Justamente, de los pies de los dos primeros llegó el gol, porque el primero quitó y manejó la contra, y el otro desbordó y tiró el centro pasado para que Javier Toledo ponga el empate.

Justamente, lo de Toledo es nuevamente resaltable, porque supo formar una dupla temible con Leandro Díaz, envidia de muchos equipos. Uno hace el trabajo sucio y el otro lo aprovecha, o al revés. Se turnan para pelearla arriba y para guapearla abajo. Para desbordar y para meterla. Saben generarse entre ellos solos las situaciones y no son muchos los que pueden hacerlo.

Atlético tuvo un primer tiempo parejo y se fue en desventaja por una carambola mal afortunada. En el inicio del complemento parecía que estaba para el cachetazo, pero se paró bien, comenzó a controlar la pelota y a incomodar a los locales. Primero empató y luego lo pudo ganar, pero se encontró con un seguro Gabriel Arias. Zielinski tuvo ambición y fue por más, sacando a Carrera y poniendo a Augusto Lotti, para ganar más en los espacios que dejaba Racing. Así, pudo llegar el segundo en un par de oportunidades, pero no pudo ser.

El empate sirve para sumar y seguir creyendo en este equipo, que sabe reinventarse ante las adversidades y que suma diez partidos sin perder. Que sabe responder cuando las papas queman. Con jugadores que cambian de posiciones cuando el DT lo pide y cumplen con lo que se les pida a la perfección. Que sabe despertarse y se siente cómodo ante las adversidades. Un Atlético que sabe lo que quiere y eso ilusiona.  


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