Todos los días del verano,
Sergio Gordillo camina los 15 kilómetros que hay desde Mar de las Pampas hasta Mar Azul empujando el carrito en el que exhibe las artesanías que vende:
pulseritas, pañuelos, vinchas y tobilleras.
Lo acompaña su tonada tucumana, una sonrisa gigante y también, su amor por
Atlético hecho camiseta y tatuaje.
"Hace cuatro años que hago esto, y ya he podido viajar a Colombia y a Brasil siguiendo al Deca. Ahora quiero hacerlo de nuevo en esta Libertadores", se sincera ante los micrófonos de
eltucumano.com
A sus 25 años, este joven Decano se instala en Villa Gesell desde diciembre a marzo junto a su pareja, Soledad, para trabajar la temporada turística y, por supuesto, seguir de cerca al equipo de sus amores.
"La gente que me ve la camiseta me tira muy buena onda, y
todos me preguntan cuándo vuelve el Pulga, es una cosa increíble lo que pasa", explica orgulloso, mientras sigue con su rutina.