El equipo de Zielinski reaccionó bien cuando se encontró en desventaja y defendió con el cuchillo entre los dientes el resultado
Tres puntos de oro consiguió Atlético Tucumán en Rosario, para seguir de racha, para seguir sin perder en lo que va de la temporada en la Superliga y para encarar más tranquilo la seguidilla de encuentros que tendrá en septiembre y que comenzó esta noche en el estadio Marcelo Bielsa.
De movida se vio un Decano distinto, sin presionar y dando espacios al local. Espacios que se generaban propiamente porque el conjunto de Ricardo Zielinski salió a buscar el partido y no esperó al rival, como suele hacer. Así fue como se dio un encuentro abierto, con la pelota pasando rápidamente de un terreno a otro.
Los cuatro del fondo cumplieron una buena labor, sobre todo la pareja de centrales, hoy compuesta por Bruno Bianchi y Andrés Lamas. Los defensores cumplieron muy bien cuando Newell's atoró al Decano, tanto por arriba como por abajo. Pier Barrios tuvo un debut prolijo en el propio terreno, pero con pocas proyecciones en ataque. Por izquierda, Mathías Abero pasó más al campo contrario y hasta tuvo una oportunidad, pero definió a las manos del Nelson Ibañez. Para no perder la costumbre, el Laucha Lucchetti se mostró siempre firme y seguro, hasta atajándole un penal a Mauro Formica, pero no tuvo suerte en el rebote.
El mediocampo, en general, tuvo puntos altos. En los primeros minutos, Guillermo Acosta parecía perdido en la posición de volante central, al lado de Nery Leyes, pero el Bebe se acomodó y Atlético empezó a jugar y a crear, sobre todo cuando se juntó con David Barbona, de gran labor. El que se mostró más irregular fue Gervasio Núñez, que sigue sin encontrar el nivel que tuvo en el semestre pasado.
Los dos que arrancaron el encuentro adelante jugaron un partidazo. El Pulga Rodríguez hizo todo bien: pisarla, hacer las pausas y dar pases claros a sus compañeros; claro ejemplo de eso fue el segundo gol. Asimismo, a Mauro Matos le tocó hacer el trabajo sacrificado entre los centrales rivales, y cumplió con creces. Para colmo, la única que tuvo, la mandó a guardar de cabeza. Leandro Díaz fue otro que entró bien en el complemento. El Loco reemplazó a Matos en el forcejeo y en la primera y única chance que tuvo, se sacó la mufa y marcó el tanto del triunfo.
Atlético sigue creciendo en todo: en volumen de juego, solidez defensiva y contundencia en ataque. Zielinski encontró las piezas perfectas para lograr el funcionamiento deseado, juegue al que le toque jugar. Ahora tendrá cinco días para planificar la revancha con Newell's, pero por Copa Argentina, pensando en meterse en los cuartos de final y continuar dando pelea en los tres frentes.