El delantero del Decano, fiel a su forma de ser, habló de todo, hasta del DT de Boca: “No me quería”.
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Pasó el mal trago por el gol errado sobre la hora ante Racing, lo que podría haber significado la victoria del Decano el pasado lunes, y Leandro Díaz se dio tiempo para hablar de todo: lo que malogró, Lanús, Huracán, Ricardo Zielinski y mucho más.
Pasaron dos días del encuentro con la Academia, y más de un hincha de Atlético se sigue lamentando por el yerro del Loco: “La pelota de la última jugada no me bajaba nunca. Le di con la parte de abajo, picó y se fue por arriba”, apuntó el delantero en diálogo con La Oral Deportiva, programa que se emite por radio Rivadavia. “Estábamos muy cansados por el partido del jueves, nos dormidos los primeros 25 minutos y aprovechó Racing. En el segundo tiempo salimos de otra manera: a ganar, no podíamos perder”, destacó sobre el empate con el conjunto de Avellaneda.
Leandro ya había levantado polémica cuando Atlético jugó por Copa Argentina ante el Globo. El Loco marcó el 2 a 0 y su festejo dejó mucho que hablar: “La barra de Huracán me puteó, me tiró con monedas, me mandas mensajes que me van a matar... miles de cosas. Fue por eso que grité el gol como grité, pero yo no estoy resentido. Lo hecho, hecho está", explicó y luego agregó: "Conmigo no fue el problema con la barra de Huracán. Yo quise cubrir a un compañero que estaba muy mal y llorando. Ahí tuve que bancar, creo que me equivoqué porque no tendría que haber estado ahí, pero soy calentón y me gustan las piñas".
El delantero aprovechó para hacer un repaso del comienzo de su carrera: “Debuté en Lanús y después fui a préstamo a Everton (Chile). Me fue muy mal: el contrato era por un año y me fui en 3 meses. Volví a Argentina pero Guillermo (Barros Schelotto), DT de Lanús, no me quería. No quería saber más nada con el fútbol. Ahí me fui a Tucumán”.
Lejos de abandonar la actividad deportiva, Leandro Díaz encontró en Atlético su lugar en el mundo: “Se hablan muchas cosas de mi que no son verdad. Yo soy tranquilo, pero en la cancha dejo todo como cualquier jugador. En Tucumán me llamaron, el Ruso Zielinski me habla mucho y me hace sentir cómodo. Eso es muy importante para mi momento. La gente de Atlético está siempre. En la calle, en el súper, en todos lados te lo hace saber. Alientan los noventa minutos y están siempre con el equipo", destacó. "El hincha de Atlético siempre está ilusionado, como yo, que ahora soy un hincha más. En esta cancha, la gente se mata. Parece que quiere entrar a jugar y eso el rival lo siente mucho", sentenció el Loco.