El Rosa Fest reunió a especialistas, pacientes y organizaciones en el Ente Cultural para concientizar sobre la importancia de los controles mamográficos y la detección temprana del cáncer de mama. Hubo charlas, actividades para adolescentes y el acompañamiento del Banco de Pelucas.
Foto: Comunicación Tucumán
La segunda edición del Rosa Fest se realizó en el Ente Cultural de Tucumán con el objetivo de acercar información y herramientas de prevención a la comunidad, poniendo el foco en la detección temprana del cáncer de mama. "Lo mejor que me pudo haber pasado es que me lo detectaran a tiempo", expresó Claudia Villagrán, paciente oncológica, en uno de los testimonios más movilizantes de la jornada.
Durante la mañana, adolescentes participaron de espacios de consejería y prevención sobre problemáticas que atraviesan los jóvenes. Por la tarde, el público general pudo asistir a conversatorios sobre salud de la mujer, prevención del cáncer de mama, actividad física y los servicios que ofrece el sistema público de salud.
El secretario ejecutivo médico del Siprosa, Miguel Ferre Contreras, destacó el trabajo conjunto entre Salud y Cultura y explicó: “Vamos a hablar de la salud de la mujer, la prevención del cáncer de mama y todas las actividades y servicios que el Ministerio de Salud lleva adelante y pone a disposición de la comunidad”.
Uno de los ejes centrales fue la concientización sobre los controles mamográficos. La doctora Stella Esquivel, referente del Programa de Cáncer de Mama de la provincia, remarcó: “Hay que concientizar a las mujeres que concurran a nuestros nodos mamográficos, que son totalmente gratuitos. No necesitan pedido médico”. La especialista insistió en la importancia de realizarse la mamografía de manera periódica y explicó que cuando una lesión es detectada en una etapa temprana, las posibilidades de tratamiento y curación son mucho mayores. Recordó que el cáncer de mama no cuenta con una prevención primaria específica, por lo que la detección precoz resulta una herramienta fundamental.
El evento también visibilizó el trabajo del Banco de Pelucas, que acompaña gratuitamente a pacientes oncológicos durante sus tratamientos. Augusto Cortés, referente del espacio, explicó que para confeccionar una peluca se necesitan como mínimo 30 centímetros de cabello, que puede ser natural o teñido. El Banco de Pelucas funciona en Italia 1919, de lunes a viernes de 8 a 13, donde se brinda información tanto a quienes necesitan una peluca como a quienes desean donar su cabello.
La profesora Luciana Brito, coordinadora del programa Se Mueve Tucumán del Ministerio de Salud Pública, participó de una mesa de charlas junto a profesionales de distintas áreas. “Siempre la actividad física como una herramienta, como una pata más, que ya estamos considerándola como el quinto signo vital”, sostuvo Brito. Entre los temas previstos estuvieron los mitos relacionados con el ejercicio y el cáncer, el ritmo circadiano y la neurorespiración.
El testimonio de Claudia Villagrán, de 57 años, resaltó la importancia de los controles periódicos. Su historia comenzó con un control rutinario que permitió detectar la enfermedad a tiempo, lo que le dio mayores posibilidades de tratamiento y curación. “El miedo siempre está, pero hay que vencerlo, porque lo peor es quedarte sin saber qué tenés”, recomendó, y llamó a las mujeres a priorizarse y no postergar los controles.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Salud y el Ente Cultural de Tucumán, y en consonancia con las políticas sanitarias del gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Luis Medina Ruiz, promovió el cuidado integral de la salud mediante propuestas educativas, recreativas y de prevención.