SALUD PÚBLICA

"Le salvaron la vida a mi bebé": dieron de alta a la nena de dos años atacada por un pitbull en Tucumán

La pequeña Luciana ingresó en estado crítico el 24 de septiembre tras ser mordida por un perro. Fue sometida a una cirugía reconstructiva y ya puede regresar a casa, con su abuela.

23 Oct 2026 - 19:42

(Foto: Ministerio de Salud Pública)

Este viernes, el Hospital del Niño Jesús confirmó que fue dada de alta la pequeña Luciana, la nena de apenas dos años que fue atacada por un perro pitbull el pasado 24 de Septiembre, y que tuvo en vilo a todo Tucumán. La niñita fue sometida a una cirugía reconstructiva y ya puede regresar a casa, con su abuela, Rosa Soria, quién agradeció: "Le salvaron la vida a mi bebé".

Para Rosa Soria, el alta representa mucho más que el final de una internación “En los primeros días, no. Fue imposible porque ella estaba muy mal”, recordó al ser consultada sobre si imaginaba que llegaría este momento. “Gracias a los médicos, a todo, al Ministerio, de lo que pudieron salvarle la vida a mi bebé. Estoy re agradecida”, manifestó.

Ahora, el desafío continúa en el hogar, con los controles médicos, la rehabilitación y los cuidados indicados por los profesionales. Rosa aseguró que seguirá las recomendaciones al pie de la letra y acompañará a Luciana en cada paso de su recuperación. “Muy buena atención tuvo mi bebé”, afirmó, agradecida por la asistencia recibida durante toda la internación.

Desde el Ministerio de Salud Pública recalcaron que se trató de una jornada muy emotiva, y que todos los trabajadores del hospital se conmovieron al ver a la niña recuperarse, volver a caminar y hoy regresar a casa junto a su abuela. "Llegó gravísima", recordó la directora del Hospital, Inés Gramajo.

La jefa del Hospital de Niños los pediatras de guardia, quienes lograron estabilizarla, asegurar la vía aérea y coordinar los estudios necesarios para determinar la magnitud de las lesiones. Posteriormente, la pequeña ingresó a terapia intensiva.

Desde la cartera sanitaria detallaron que la niña permaneció nueve días con asistencia respiratoria mecánica y luego otros tres días en terapia intensiva, ya sin respirador. Más tarde pasó por terapia intermedia y finalmente llegó a la sala de clínica, donde siguió su recuperación.

Dada la magnitud de las heridas de la niña, los cirujanos acudieron al hospital pese a tratarse de un feriado para realizar una intervención que se extendió durante aproximadamente tres horas y media, destinada a reconstruir las estructuras afectadas de su rostro.

“Una niña que llegó grave, con pronósticos reservados, que hoy se pueda ir de alta, la verdad que es digno de destacar el trabajo en conjunto que tienen nuestros médicos, nuestras enfermeras y todo el equipo del hospital”, expresó.

Gramajo explicó que Luciana se retiró con turnos programados para continuar el seguimiento de las lesiones, en particular las relacionadas con el ojo izquierdo. Según su evolución, se evaluará la necesidad de realizar interconsultas con otros especialistas.

“Es tremendamente importante mostrar lo que trabaja nuestro hospital, lo que trabaja nuestro equipo y cómo nos pide el ministro estar cerca de los pacientes y de la familia”, sostuvo.

La doctora Beatriz De Fusco, repasó que la niña sufrió una doble fractura de mandíbula, una lesión del motor ocular del ojo izquierdo y una parálisis facial del lado derecho. Durante su estadía hospitalaria también presentó bronquiolitis causada por el virus sincicial respiratorio, una infección frecuente en esta época del año, que logró resolver favorablemente.

“Es una desgracia con suerte. Ella estuvo muchos días en respirador, muy grave, y cuando pasó a la sala 7 tuvo una muy buena evolución”, explicó De Fusco, quien manifestó la satisfacción del equipo por verla en condiciones de regresar a su hogar.

El alta contempla un seguimiento integral con los especialistas que participaron de su tratamiento. La niña continuará bajo control del cirujano plástico, doctor Martín Sánchez; del especialista odontológico que intervino quirúrgicamente, doctor Martín Hilal; del equipo de oftalmología, con la doctora Marcela Judith Gonorazky; y de neurología, con el doctor Augusto Médici. También realizará rehabilitación motora con fonoaudiología y permanecerá bajo seguimiento de su pediatra de cabecera, con controles acordes a su condición clínica.

La licenciada Marta Elena Íñigo, jefa de Enfermería del servicio, recordó que Luciana llegó a esa unidad luego de superar la etapa más crítica de su internación. “Llegó muy grave a nuestro hospital, estuvo en terapia intensiva, muy delicada, crítica, y llegó a nuestro servicio ya más estable. Nosotros hemos continuado con el cuidado humanizado que tienen nuestros enfermeros, especializados para atender a nuestros pacientitos, a nuestros niños”, relató.

Íñigo describió el trabajo diario que demandó la atención de la pequeña, desde la higiene oftalmológica rutinaria hasta el cuidado de las sondas y los dispositivos necesarios durante la internación. Las intervenciones se realizaron de acuerdo con las indicaciones médicas, procurando prevenir infecciones y otras complicaciones.

A medida que Luciana mejoraba, el equipo fue retirando progresivamente los dispositivos y adaptando los cuidados a sus nuevas necesidades. La jefa de Enfermería también destacó que la niña contó con la medicación y los insumos requeridos para su tratamiento.

Sin embargo, para la profesional, el acompañamiento no se limitó a los procedimientos médicos. El afecto, la cercanía y la contención de quienes cuidaron de Luciana también formaron parte de ese proceso.

“Todo el equipo, el hospital, el Ministerio, el doctor Medina Ruiz, que viene siempre a acompañarnos, él siempre nos está acompañando, y nuestra directora, que recorre nuestro hospital todos los días, son un gran acompañamiento”, remarcó. Además, señaló que las familias valoran especialmente esa presencia durante los momentos difíciles.

La emoción se hizo evidente al recordar los avances de la niña. “Ayer la veía caminar por acá y no lo podía creer. Es una niña muy activa, así que se nota que se va bien a su casa”, contó, con la satisfacción de quien fue testigo de una evolución que al comienzo parecía incierta.


(Foto: Ministerio de Salud Pública)

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