Ya se encuentran habilitados los renovados desagües pluviales en el barrio 360 Viviendas, que buscan mitigar anegamientos en otros barrios de la zona, como Nueva Esperanza; Nueva Esperanza II; y Ampliación Federal.
(Foto: Municipalidad de San Miguel de Tucumán)
El martes, la intendenta Rossana Chahla y el vicegobernador Miguel Acevedo encabezaron la inauguración del nuevo sistema de desagües pluviales del barrio 360 Viviendas, una obra que incluye casi 4.000 metros de canales y cinco alcantarillas con el objetivo de prevenir inundaciones en 17 barrios de la zona sur de San Miguel de Tucumán.
La obra demandó una inversión superior a los $1.358 millones, con fondos aportados por el Municipio y la Provincia en partes iguales, contempló trabajos de limpieza, excavación, profundización y adecuación de canales, además de la construcción de nuevas alcantarillas de hormigón armado para aumentar la capacidad de conducción de las aguas de lluvia.
Desde la Municipalidad recalcaron que los trabajos se aceleraron y el proyecto se finalizó en un plazo de seis meses, a partir de informes técnicos que permitieron pronosticar de manera temprana la llegada del fenómeno climático de El Niño, que provocará fuertes lluvias en la región.
"Empezamos esta obra el 1 de abril y la estamos terminando en tiempo y forma, 6 meses y ya está funcionando desde el punto de vista hidráulico. Es decir, que la solución ya está", destacó la intendenta Chahla, y valoró la planificación conjunta con el gobernador Osvaldo Jaldo para concretarla.
"No había otra manera", subrayó, y remarcó que estas obras beneficiarán de forma directa a unas 20.000 familias de la zona sur de la Capital, en una de las áreas más afectadas por las fuertes lluvias.
El secretario de Obras Públicas del Municipio, Claudio Bravo, brindó detalles técnicos sobre la intervención y explicó que los trabajos permitirán mejorar significativamente el escurrimiento de las aguas de lluvia en uno de los sectores más bajos de la ciudad.
"Esta es una obra de la zona sur de la capital, que es una zona muy deprimida, que consiste en casi 4000 metros de canales. Son dos canales, el canal Nueva Esperanza y el canal Alejandro Heredia que está más al norte", detalló el funcionario.
Bravo precisó que las tareas incluyeron el ensanchamiento de los cauces, la adecuación de sus pendientes y la construcción de cinco nuevas alcantarillas de cuatro metros de ancho por 2,20 metros de altura. Además, explicó que el descenso del nivel del río Salí permitió mejorar las condiciones hidráulicas para facilitar la evacuación del agua acumulada en la zona.
"Todo esto fue factible porque el río Salí descendió, entonces nos permitió eso darle un poco más de pendiente y sacar el agua que queda atrapada por el terraplén del Gran Canal Sur y la vía del ferrocarril, que es la zona de la calle Jujuy y toda la zona aledaña", señaló.
Bravo aclaró que las obras inauguradas representan una primera etapa de las soluciones previstas para ese sector de la capital. En ese sentido, anticipó que el Municipio continuará con el reemplazo de alcantarillas de menores dimensiones sobre la calle Jujuy y con la conexión de otros desagües al Canal Alejandro Heredia, para mejorar la capacidad de conducción del sistema.
"Estamos empezando a resolver gran parte de los problemas, vamos a seguir posteriormente modificando otras alcantarillas, pero estas eran las más importantes, pues son las de abajo", sostuvo.
El secretario de Obras Públicas explicó que las intervenciones en la zona sur y en el barrio Las Margaritas, en el sector noreste de la ciudad, forman parte de las primeras acciones de un plan hídrico integral, que contempla otros proyectos de infraestructura de mayor envergadura.
Entre las futuras obras mencionó el Canal Norte Panamá, proyectado en paralelo a las vías del ferrocarril Mitre, y otra intervención en el sur de la ciudad, sobre calle Alsina y en paralelo al Canal San Cayetano.
"Esos son proyectos que estamos gestionando, que está gestionando la intendenta, para conseguir financiamiento externo para poder llevarlas adelante, pues son obras muy caras", indicó.
Finalmente, el funcionario advirtió sobre la proximidad de la temporada de lluvias y destacó que las obras recientemente habilitadas permitirán mejorar la respuesta del sistema de desagües frente a precipitaciones intensas.
"Se anuncian lluvias importantes y esto ayuda a desagotar, a bajar más rápido el escurrimiento y evitar las inundaciones de gente que tradicionalmente viene sufriendo las inundaciones", concluyó.
Los trabajos comprendieron la intervención de 3,9 kilómetros de canales, con tareas de limpieza, excavación, profundización y adecuación de sus trazas, que demandaron un movimiento de suelo superior a los 39.000 metros cúbicos.
Uno de los principales sectores intervenidos fue el Canal Alejandro Heredia, donde se ejecutaron trabajos a lo largo de casi dos kilómetros, que permitieron recuperar su descarga hacia el río Salí y mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje.
En paralelo, se realizaron obras sobre 1,89 kilómetros del Canal Nueva Esperanza, incluido el sector que atraviesa la Autopista Sur, donde se profundizó y adecuó el cauce para incrementar su capacidad de conducción.
Como parte del proyecto, también se construyeron cinco nuevas alcantarillas de hormigón armado, con dimensiones de cuatro metros de ancho por 2,20 metros de alto, destinadas a facilitar el paso de un mayor volumen de agua durante las precipitaciones.
Una de estas estructuras fue instalada en el cruce del Parque Logístico Tucumán, donde las autoridades realizaron parte del recorrido inaugural.
Según los datos técnicos elaborados por la Secretaría de Obras Públicas, las intervenciones permitieron aumentar la capacidad de conducción del Canal Nueva Esperanza, que pasó de aproximadamente seis a más de 15 metros cúbicos por segundo sin desbordes.
De esta manera, el sistema quedó preparado para conducir un mayor volumen de agua hacia el Canal Sur y, posteriormente, hacia el río Salí, con el propósito de disminuir los anegamientos que históricamente afectaron a este sector de la capital.
La intervención tendrá impacto sobre 17 barrios de la zona sur de San Miguel de Tucumán, entre los que se encuentran Las Rosas del Sur, conocido como barrio 360 Viviendas; Nueva Esperanza; Nueva Esperanza II; y Ampliación Federal, identificados como los principales beneficiarios directos.
Las mejoras también alcanzarán de manera indirecta a otros sectores cercanos, al optimizar el funcionamiento de los canales que reciben y conducen las aguas pluviales de esa zona de la ciudad.
Además de reducir el riesgo de inundaciones, las obras buscan mejorar las condiciones de circulación durante los días de lluvia, proteger las viviendas y brindar mayor seguridad a las familias que residen en los barrios comprendidos por el proyecto.