Muestras analizadas en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres expusieron la gravedad ambiental del río Salí, con registros de contaminación que superan hasta 2.400 veces los valores de referencia en puntos críticos como los puentes Barros y Lucas Córdoba.
Revelaron contaminación fecal en un río tucumano: hasta 2.400 veces sobre la referencia.-
Un diagnóstico técnico expuso la gravedad de la situación ambiental en el río Salí, al registrar concentraciones críticas de coliformes fecales a lo largo de su recorrido por el territorio provincial. Las muestras, tomadas el 13 de mayo bajo certificación notarial y procesadas en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), arrojaron valores que superan de manera drástica los parámetros estándar de referencia utilizados por los investigadores.
El pico más severo se detectó en el puente Ingeniero Barros, donde la presencia de coliformes fecales alcanzó hasta 2.400 veces el límite de referencia. Sin embargo, el deterioro afecta a otros puntos neurálgicos del curso de agua: en el puente Lucas Córdoba los niveles superaron 750 veces la referencia, en la zona de las Canteras 430 veces, y en La Aguadita 75 veces.
Según la documentación ambiental nacional, los principales factores que originan este problema son los vertidos cloacales, los residuos urbanos y las descargas industriales. Por su parte, voceros técnicos del área de Desarrollo Productivo provincial señalaron que en el cuadro inciden los asentamientos informales que carecen de servicios básicos, al tiempo que sugirieron evaluar las fluctuaciones estacionales en diferentes épocas del año.
La problemática afecta a toda la región, ya que Tucumán forma parte de la cuenca interjurisdiccional Salí-Dulce, un sistema hídrico que abarca 57.000 kilómetros cuadrados distribuidos en cinco provincias y del que dependen cerca de 2,5 millones de habitantes. A pesar de que el Comité de Cuenca cuenta con acuerdos de coordinación firmados en 2007 y 2011, y de que se formularon proyectos históricos —como el parque costero de 1996, el Plan Estratégico Municipal de 2016 y el plan director del Consejo Federal de Inversiones (CFI) de 2021—, el informe advierte sobre la escasa ejecución que han tenido estas iniciativas a lo largo de las décadas.