La imputada utilizó las credenciales del banco de la víctima para tramitar préstamos y realizar transferencias, mientras que una amiga quedó acusada por encubrimiento.
Imagen ilustrativa.-
De acuerdo con la acusación, Gómez Gallo conocía las claves de acceso al home banking de su exsuegro debido a que con anterioridad lo había ayudado a crear y utilizar el canal bancario. Aprovechando esta situación, entre noviembre de 2024 y septiembre de 2025 gestionó diversos créditos desde la cuenta sueldo de la víctima por montos de $650.000, $1.200.000, $1.510.000 y $300.000, y realizó transferencias hacia cuentas vinculadas a ella y a Montenegro. En particular, Montenegro habría recibido $1.200.000 a sabiendas de su origen ilícito.
Como consecuencia de las pruebas presentadas, Gómez Gallo fue imputada como autora del delito de defraudación mediante manipulación informática, mientras que Montenegro fue acusada por encubrimiento por receptación dolosa.
La jueza interviniente aceptó la solicitud de la Fiscalía y fijó medidas cautelares de menor intensidad junto con reglas de conducta por un plazo de cuatro meses