En una audiencia clave, la Justicia prorrogó por dos meses las medidas cautelares para los cuatro imputados por el brutal linchamiento vecinal ocurrido en febrero. La Fiscalía avanza en la producción de pericias de ADN y análisis telefónicos.
Este viernes, la investigación por el asesinato de Juan José Brito (32) sumó un capítulo judicial decisivo. En una audiencia penal, la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por el fiscal Carlos Sale y representada en esta ocasión por el auxiliar de fiscal Alejandro Andole, obtuvo la prórroga por dos meses de las medidas cautelares para los cuatro imputados en la causa. Asimismo, la Justicia dio luz verde a la extensión de la investigación penal preparatoria respecto a Manuel Tapia y Walter Villagra por el mismo período, contando con la adhesión de la querella y el respaldo total del juez de la causa.
De esta manera, la situación de los acusados —quienes son vecinos entre sí— quedó ratificada en dos modalidades de reclusión: Agustín Véliz Rosales y Manuel Tapia continuarán cumpliendo prisión preventiva tras las rejas, mientras que Alfredo Tapia y Walter Villagra permanecerán bajo régimen de arresto domiciliario.
Los hechos que originaron esta causa se remontan a la madrugada del pasado 27 de febrero, alrededor de la 1:50 horas. En aquel momento, una violenta sospecha sacudió al barrio Villa 9 de Julio, en el sector de los monoblocks ubicados en la intersección de Raúl Colombres y Mario Bravo. Vecinos de la zona señalaron a Juan José Brito como el presunto responsable de robos cometidos en las viviendas del complejo.
Ante esta acusación, Walter Villagra, Agustín Véliz Rosales, los hermanos Alfredo y Manuel Tapia, junto a un grupo de personas que todavía no han sido identificadas, se organizaron para perseguir a Brito. Lo alcanzaron en una zona de matorrales a un costado de la avenida Circunvalación. Allí, tras atarle las manos a la espalda, comenzaron a propinarle una feroz golpiza con golpes de puño, patadas y palos.
La agresión continuó trasladándose por la vía pública hasta la intersección de las calles Alfredo Palacios y Raúl Colombres, en jurisdicción de la Comisaría Seccional 10°. En esa esquina, de acuerdo con la teoría reconstruida por el Ministerio Fiscal, Villagra colocó sus rodillas sobre el cuerpo de Brito para inmovilizarlo por completo, mientras los otros tres imputados y el resto de la turba continuaron castigándolo sin piedad, ensañándose con su cabeza y otras partes vitales.
Poco después, el cuerpo sin vida de Brito fue hallado en esa misma esquina con múltiples lesiones y traumatismos generalizados. La autopsia confirmó que la víctima falleció producto de heridas contusas y contuso-cortantes en la cabeza, sumadas a múltiples traumatismos encefalocraneanos graves provocados por la brutalidad de la paliza.
Durante la última audiencia, el auxiliar de fiscal Alejandro Andole enfatizó la gravedad inusitada del crimen: "Estamos hablando de un hecho tremendamente grave, que se dio en la vía pública, donde varias personas atacan a otra, estando la víctima totalmente indefensa y absolutamente sin nadie que lo defienda".