El Gobernador instruyó que el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, se traslade al nosocomio de La Perla del Sur para esclarecer el episodio registrado en la Maternidad y llevar tranquilidad a la familia afectada.
Imagen de archivo. Jaldo y Medina Ruiz (izquierda de Jaldo). Foto Prensa Ministerio de Salud.-
Ante el caso que tuvo repercusión nacional, registrado en la Maternidad del Hospital Regional Dr. Miguel Belascuain de Concepción y que tiene intervención judicial para lograr la identificación de un recién nacido, el gobernador Osvaldo Jaldo solicitó la inmediata intervención de las autoridades del Ministerio de Salud Pública de la Provincia para determinar las responsabilidades y esclarecer la situación.
El titular del Poder Ejecutivo informó que instruyó al ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, a instalarse en la ciudad del sur para supervisar personalmente las actuaciones institucionales.
"Le di instrucciones al Ministro de Salud de la Provincia para que se instale en Concepción, vea fehacientemente qué es lo que pasó e informe a la comunidad de Tucumán. Lo primero que queremos hacer es un esclarecimiento y llevar tranquilidad a esos padres. Hay que ponerse en el cuero de esos padres que han tenido un bebé en estos días", sostuvo Jaldo.
En relación a las circunstancias que derivaron en la confusión de la identificación, el mandatario fue categórico al señalar que se realizarán todas las averiguaciones necesarias dentro del sistema sanitario estatal.
"Vamos a indagar todo lo que sea necesario para llegar al fondo de la cuestión. Puede haber sido un error involuntario, pero con la tecnología que hay hoy y los profesionales que tenemos en la salud pública, el margen de error se achica sustancialmente. Esas cosas no deben ocurrir en la provincia de Tucumán", concluyó el Gobernador.
Los hechos que investiga la Justicia
El caso comenzó cuando una pareja de padres primerizos, tras meses de gestación y tres estudios ecográficos que confirmaban el sexo femenino de su bebé, se encontró con una realidad distinta. El nacimiento se produjo mediante una cesárea de urgencia entre las 11:00 y las 11:30 de la mañana. Debido a la información previa, la familia había preparado un ajuar de color rosa para la ocasión.
Alrededor de las 13:00 horas, el personal del área de Neonatología entregó el recién nacido a sus padres. El bebé ya estaba vestido con las prendas rosadas que la familia había proporcionado e, incluso, tenía colocados los aros por parte de la pediatra. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula minutos después: al momento de cambiarle el primer pañal, los padres descubrieron que el bebé era, en realidad, un varón.
Ante la falta de explicaciones satisfactorias por parte de las autoridades hospitalarias, el padre radicó la denuncia en la comisaría local, lo que activó la intervención inmediata del fiscal Gerardo Salas y el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez. Esa misma noche, cerca de las 22:00 horas, el prosecretario Patricio Reynoso se constituyó en el hospital junto a la policía para tomar declaraciones testimoniales al personal de turno.
En la sede hospitalaria, las dos cirujanas ginecológicas que realizaron la operación explicaron que la intervención fue de "riesgo alto", lo que obligó a actuar con extrema rapidez. Una de las profesionales declaró que, debido a la tensión del momento, extrajo al bebé y lo entregó de inmediato a la enfermera de Neonatología sin advertir el sexo en ese instante.
Por otro lado, el personal encargado de la identificación testificó ante la fiscalía que, al notar posteriormente que se trataba de un varón, intentaron comunicarse con los padres para explicarles que, pese a los datos de las ecografías, el recién nacido era del sexo masculino.
A día de hoy, la investigación se encuentra en la etapa de recolección de evidencias y testimonios. Fuentes del Ministerio Público Fiscal confirmaron que no existen personas aprehendidas ni imputadas por el momento. La resolución del caso queda ahora supeditada a los resultados que remita el ECIF sobre las comparaciones genéticas de los cinco bebés, lo que permitirá confirmar si se trató de un error de diagnóstico prenatal o de una falla en los protocolos de identificación del hospital.