El fiscal adjunto de Estado presentó su visión para la ciudad, enfocada en superar las desigualdades entre barrios y modernizar la gestión.
Raúl Ferrazzano.-
Raúl Ferrazzano, fiscal adjunto de Estado de Tucumán, hizo pública su visión política para el futuro de Yerba Buena a través de un mensaje en la red social X, donde planteó la necesidad de una transformación integral del municipio. Bajo la premisa de que la ciudad es "nuestra casa", el funcionario señaló que el crecimiento alcanzado obliga a "dar un nuevo paso hacia adelante".
En sus declaraciones, Ferrazzano aclaró que su proyecto no implica una ruptura total con el presente: "No venimos a empezar de cero ni a negar lo que se hizo. Venimos a transformar todo aquello que todavía falta", sostuvo. Entre sus principales objetivos, destacó la búsqueda de una ciudad "más segura, ordenada, moderna e integrada".
El fiscal detalló que aspira a una administración municipal proactiva "donde el municipio se anticipe a los problemas; donde podamos planificar el tránsito y el crecimiento urbano; incorporar tecnología para mejorar los servicios y la seguridad; cuidar nuestro cerro y nuestros espacios verdes; acompañar a nuestros comerciantes, emprendedores y jóvenes; y estar cerca de cada vecino".
Uno de los puntos centrales de su discurso fue la crítica a la fragmentación social y urbana de la zona. "Queremos terminar con las desigualdades entre barrios. No puede haber dos Yerba Buenas. El progreso, la infraestructura y los buenos servicios tienen que llegar a toda la ciudad", enfatizó. Para lograrlo, propuso una gestión que combine "equilibrio fiscal" con "sensibilidad social", apoyada en equipos técnicos y experiencia previa.
Finalmente, Ferrazzano remarcó que su intención no es "gobernar para una parte", sino "para todos", contando para ello con el respaldo político del gobernador Osvaldo Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo, en el marco de la Unidad Justicialista de Yerba Buena.
La respuesta de la gestión actual
En contraste con las aspiraciones del justicialismo, el actual intendente Pablo Macchiarola brindó definiciones contundentes durante una entrevista en FM La Tucumana 95.9 el pasado martes. El jefe municipal no solo confirmó que buscará renovar su mandato en las elecciones de 2027 —"es mi intención y voy a ser nuevamente candidato a intendente"— sino que también marcó una fuerte distancia con el modelo provincial que representa Ferrazzano.
Macchiarola abogó por la creación de un frente político "potente y cohesionado" que logre terminar con "décadas de gobiernos peronistas". Además, expresó sus sospechas sobre una posible estrategia conjunta entre el oficialismo de Jaldo y sectores de La Libertad Avanza para debilitar a la oposición local mediante la postulación de "un candidato low cost que haga que el voto opositor se divida". El intendente defendió su gestión frente a estos movimientos, cuestionando incluso la idoneidad y el domicilio de otros posibles candidatos opositores en la ciudad.