Débora Décima, doctora en Ciencias Sociales y exbecaria posdoctoral, analizó el desmantelamiento del sistema científico argentino tras la finalización de su contrato. La investigadora, autora de una carta que se volvió viral, denunció una campaña de desprestigio por parte del Gobierno nacional y advirtió sobre la situación de cientos de colegas que, tras casi una década de formación, hoy se encuentran desempleados.
Protesta de mayo de 2025 en Tucumán, foto subida en el sitio eldiarioar.com.
La investigadora Débora Décima visitó el estudio de FM latucumana 95.9 y dialogó con Gabriel Sanzano y Alfredo Aráoz en La Tucumana de Mañana. Durante la entrevista, la comunicadora y especialista en Ciencias Sociales detalló la situación que atraviesan 379 becarios posdoctorales en todo el país que han quedado fuera del sistema, una cifra que en el Centro Científico Tecnológico (CST) NOA Sur implica unos 16 investigadores en Tucumán, cuatro en Catamarca y uno en Santiago del Estero. La investigadora explicó que el sistema científico requiere una preparación de aproximadamente ocho o nueve años, entre el doctorado y el posdoctorado, antes de poder concursar para la planta permanente, periodo en el cual los profesionales no cuentan con aportes ni paritarias, pese a la exigencia de dedicación exclusiva.
Sobre el impacto emocional de su desvinculación y la redacción de su carta abierta, Décima manifestó que se rehúsa a aceptar el ostracismo al que el gobierno pretende arrojarla. "No pienso dejar que este gobierno me falte el respeto y antes de que me corran diré mis verdades. Hoy siento angustia, bronca y tristeza ante semejante desprecio", sentenció la profesional, quien además destacó el valor de la dignidad frente a la pérdida del empleo: "Presidente, usted podrá dejarnos sin trabajo pero nunca sin dignidad. Sepa que siempre está a tiempo de pegar el volantazo y darle a este pueblo la vida que se merece". Asimismo, denunció que la labor científica viene siendo vapuleada y desprestigiada por una campaña discursiva oficial que ha llegado a calificar a los científicos como terroristas.
Respecto a la situación presupuestaria, la entrevistada advirtió que el sector atraviesa las consecuencias de una decisión política de desfinanciamiento que repercute en un desmantelamiento del sistema. "Se han dejado de llamar a concursos, se han bajado el cupo de becas, los sueldos están congelados y se han dejado de financiar proyectos científicos. Realmente no se está pudiendo desarrollar la ciencia en este país como debería", explicó Décima. En este sentido, cuestionó la lógica de no invertir en conocimiento cuando los científicos argentinos son sumamente respetados y bienvenidos en el exterior. Sin embargo, ratificó su compromiso de permanecer en el país: "Siento mucho orgullo por el sistema científico que nosotros tenemos en nuestro país. En mi caso es una elección no ver la posibilidad de irme afuera; yo quiero trabajar en mi país y seguir trabajando acá".
Finalmente, la investigadora se refirió a la importancia de las políticas públicas para el desarrollo nacional y señaló que esta línea de gobierno responde a sectores de poder que no piensan en el beneficio del pueblo argentino. "Si nosotros queremos progresar como país y desarrollarnos, no tiene sentido que cortemos líneas de investigación, el desarrollo científico y el presupuesto para las universidades", afirmó. En este marco, hizo un llamado a los representantes legislativos de cara a la audiencia pública que se realizará en el Congreso el 10 de agosto para presentar un proyecto de ley que solicita la prórroga de las becas. Décima concluyó alertando que, además de los despidos, los compañeros que aún permanecen en el sistema se encuentran actualmente sin cobertura médica, sumando un nuevo reclamo a la lucha por la supervivencia de la ciencia argentina.