El ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, estuvo en diálogo con FM La Tucumana 95.9 y brindó detalles sobre el funcionamiento del albergue que funciona en el ex predio ferial, destacando que ya han asistido a más de 670 personas desde su apertura.
Ante la ola de frío extremo que atraviesa la provincia, el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, analizó el impacto y la labor que realiza el albergue "El Andén", ubicado frente a la vieja terminal de ómnibus. Según el funcionario, el dispositivo ha sido fundamental para identificar y abordar los problemas estructurales de la población en situación de calle.
"La verdad que ha sido un acierto allá por mediado del 2024 la idea que se concretó del albergue El Andén que funciona en el ex predio ferial frente a la terminal vieja y la verdad que desde ese día, desde ese 18 de mayo del 2024, no cerró sus puertas hasta el día de hoy", destacó Masso en la entrevista.
El ministro reveló que el alcance del refugio supera lo coyuntural del invierno. "Al día de hoy han pasado por el Andén promedio más de 670 tucumanos y tucumanas en estos dos años, de los cuales inclusive argentinos y argentinas de otras provincias que estaban en situación de calle en Tucumán", detalló.
Sobre la concurrencia actual, Masso indicó que trabajan al límite de su capacidad: "Anoche han sido 108 pero estamos entre 100 y 110 o sea estamos trabajando a full. Tenemos identificado un núcleo de duro de 87 tucumanos y tucumanas que efectivamente van siempre. Lo que fluctúa muchas veces son esos 23 tucumanos que... están un tiempo y después tienen la posibilidad a través de una ayuda del ministerio de volver quizá a una pensión o volver a convivir con su familia".
El ingreso de las personas comienza a partir de las 19:30 horas. Masso explicó el protocolo diario que garantiza no solo el techo, sino también la higiene y la alimentación: "Tiene que pasar por la admisión a donde se lo ficha... se le retienen sus pertenencias se le da un numerito para que lo pueda retirar al otro día y a partir de eso tiene una hora para darse una ducha de agua caliente".
Tras el aseo, los asistentes reciben la cena y descansan en instalaciones acondicionadas. "A más tardar 10 y cuarto ya están en su habitación calefaccionada para pasar la noche", afirmó el ministro. Al día siguiente, a las 7:30, desayunan antes de retirarse a sus actividades habituales, ya que el 90% posee algún tipo de trabajo informal.
El refugio cuenta con un equipo interdisciplinario que busca dar soluciones de fondo. "Hay un equipo técnico compuesto por trabajadoras sociales, abogados, psicólogo que le hacen un informe y a partir de eso se trabaja en lo que hemos documentado a más de 300 tucumanos", señaló Masso.
Además, se refirió a la seguridad del predio y el control de quienes ingresan: "Lo primero que hacemos es ver cuál es su plantilla de antecedente para que también no se nos diga que, más allá de la situación, es el resguardo de gente que debe de alguna forma alguna cuestión ante la justicia".
Finalmente, sobre aquellos casos excepcionales donde la persona se niega a recibir asistencia, el ministro fue tajante: "Tenemos una política fuerte de no permitirle quedarse... lo hacemos que personal policial lo haga notar en la comisaría hasta el otro día... Está el resguardo ahí de la policía para que no se exponga a temperaturas tan difíciles".