La Policía de la provincia desplegará a más de 5.500 efectivos para garantizar la seguridad durante las celebraciones patrias y los posibles festejos mundialistas. Habrá restricciones vehiculares en el microcentro y una cobertura especial en todos los municipios.
Foto Secretaría de Comunciación.-
En vísperas de una semana de alta intensidad para la provincia, la Policía de Tucumán confirmó la puesta en marcha de un dispositivo de seguridad integral diseñado para cubrir dos frentes clave: el cruce de octavos de final del Mundial entre Argentina y Egipto, y los actos oficiales por un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, detalló que los operativos ya se encuentran diagramados para asegurar que ambas jornadas transcurran sin incidentes. En relación al encuentro deportivo, las autoridades prevén una cobertura especial tanto en San Miguel de Tucumán como en el interior. "No se va a permitir el ingreso con automóviles ni motocicletas; simplemente queremos que sea un festejo tranquilo, ordenado y en paz", advirtió Girvau, haciendo especial énfasis en la zona de la Plaza Independencia, principal punto de encuentro de los hinchas.
Para las actividades oficiales, que contarán con la presencia del presidente de la Nación, el despliegue comenzará formalmente este martes 8 de julio. Por instrucciones directas del gobernador Osvaldo Jaldo, la fuerza afectará a un número masivo de personal: 2.000 policías estarán de servicio durante el martes, mientras que para el miércoles 9 la cifra se elevará a 5.500 efectivos. Este personal tendrá la tarea de custodiar el gran desfile cívico-militar y los alrededores de la plaza principal.
Girvau destacó la importancia simbólica de estas fechas, señalando que la provincia se convierte en el foco de atención de todo el país. "Tucumán, simbólicamente, es la capital de la República Argentina, por lo que esta es una fiesta del pueblo tucumano que se va a ver en todo el país", sostuvo el jefe policial.
Finalmente, desde la fuerza hicieron un llamado a la responsabilidad ciudadana para que las celebraciones no se vean opacadas por disturbios. "Es una celebración que organiza el gobernador y debemos estar a la altura de las circunstancias todos: la Policía y también la gente que va a concurrir. Queremos que sea una verdadera fiesta del pueblo", concluyó Girvau.