Ili Garfides es una ciudadana venezolana que reside en Tucumán desde hace aproximadamente ocho años. En la provincia formó su familia y tiene un hijo de siete años al que describe como "bien argentino". Sin embargo, su corazón y su preocupación están hoy en Caracas, donde su madre de 65 años y su hermano menor atraviesan una situación que califica como "muy precaria y bastante complicada" tras el reciente terremoto
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Su familia vive en pleno centro de la capital venezolana, en una zona cercana al epicentro del sismo. Ili relató con angustia cómo vivieron el momento del temblor desde un piso 12: "Google sí les había enviado la alarma pero la enviaron 30 segundos antes", explicó, señalando que para quienes viven en edificios altos ese tiempo es insuficiente para evacuar con seguridad. Según su testimonio, su hermano y su madre tuvieron que descender rápidamente mientras la estructura se sacudía: "Eso era temblando bajando por las escaleras de un piso doce".
Aunque el edificio donde residen no se derrumbó, la estructura quedó dañada y con grietas, aunque por ahora permanece habitable. No obstante, el panorama en las calles es desolador. "El olor [en la ciudad] es bastante fuerte. Está difícil estar así en las calles", describió Ili según lo que le comunicaron sus familiares. Además, la pérdida material ha sido total para su hermano menor, quien se encargaba del sustento del hogar: "él perdió totalmente su taller, no tiene... él sí quedó sin nada".
A la catástrofe natural se suma una crisis sanitaria y política que dificulta cualquier tipo de asistencia. La madre de Ili padece un problema de salud cervical que compromete su movilidad y requiere una cirugía de emergencia. Sin embargo, conseguir atención médica en Venezuela es una odisea económica. "En Venezuela no funcionan los hospitales como acá. En Venezuela te tienes que comprar tu aguja, comprar tu anestesia, comprar tus prótesis", detalló la joven modista.
La desconfianza en las vías oficiales de ayuda también es un obstáculo. Ili denunció que la asistencia humanitaria no llega de manera efectiva a los damnificados: "El gobierno está hasta restringiendo el paso de países para que no lleguen las ayudas... Se están robando las cosas". Ante esta situación, su objetivo es recaudar dinero para enviarles directamente o, eventualmente, traer a su madre de regreso a Argentina, ya que ella cuenta con la nacionalidad.
Para lograrlo, Ili decidió no pedir donaciones directas, sino ofrecer su oficio. "Yo soy modista y a través de mi trabajo estoy tratando de dejar todos los arreglos en un precio más bajo de lo normal bueno para ir así recaudando e ir enviando", explicó. Su local se encuentra ubicado en Entre Ríos 334, en el centro de San Miguel de Tucumán, donde realiza todo tipo de trabajos de costura.
"Mi intención no era pedir dinero sino más que todo era a través de mi trabajo, porque no quiero que de alguna manera u otra se malinterprete la situación", aclaró Ili, quien también puso a disposición su número de contacto (381 301 717) y su red social de Instagram (@il.garfides) para quienes deseen colaborar contratando sus servicios. Finalmente, agradeció el constante apoyo recibido en la provincia: "Muchísimas gracias siempre Argentina ha estado ahí con nosotros".