Luego de permanecer prófugo de la Justicia tucumana desde 2022, el principal sospechoso del asesinato de Alejandra Benites aterrizó este viernes en la provincia custodiado por fuerzas federales. La detención se logró tras una compleja investigación que incluyó identidades falsas y una recompensa de 30 millones de pesos.
Foto Prensa MPF.-
Bajo una fuerte custodia de la Gendarmería Nacional, Ricardo Horacio Puenzo, conocido como “Ricky”, arribó este viernes 19 de junio a las 08:12 horas al Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo en un vuelo de línea regular. Puenzo, que se había convertido en uno de los prófugos más buscados de Tucumán, fue trasladado desde Buenos Aires tras ser capturado el pasado viernes 12 de junio en la localidad balnearia de Mar del Tuyú.
La localización del imputado fue el resultado de más de un año de tareas de inteligencia llevadas a cabo por el Departamento de Investigaciones Criminales del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Mediante el uso de tecnología de avanzada, los investigadores lograron reconstruir su ruta de escape hacia la Costa Atlántica bonaerense, coordinando el operativo final con la Gendarmería y la Sub-DDI de la Costa. Al momento de su detención, Puenzo contaba con varios DNI e identidades falsas, además de armas de fuego y plantas de marihuana en su poder.
El caso que conmocionó a la provincia se remonta al 5 de noviembre de 2020. Según la acusación, cerca de las 05:30 de la mañana, Puenzo llegó en una motocicleta a la zona de Ayacucho al 900, donde se encontraba Alejandra Estefanía Benites junto a Diego Ramón Mercado. Tras una discusión, el agresor extrajo una pistola calibre 9 milímetros y efectuó seis disparos contra la mujer y cuatro contra Mercado, quien resultó herido. Benites, de 34 años, falleció casi en el acto.
La situación procesal de Puenzo es compleja. En junio de 2021, un tribunal lo había absuelto inicialmente, pero tras disponerse la realización de un nuevo juicio, el acusado desapareció antes de enfrentar nuevamente a la Justicia en 2022. Sobre él pesaban pedidos de captura nacional e internacional por los delitos de homicidio agravado por odio a la identidad de género (transfemicidio) y tentativa de homicidio. Dada su peligrosidad y capacidad de evasión, el Poder Ejecutivo provincial había llegado a ofrecer una recompensa de $30.000.000 por datos sobre su paradero.
Con el imputado ya en suelo tucumano, la Unidad Especializada de Homicidios II, dirigida por el fiscal Carlos Sale, solicitó de inmediato una audiencia para las próximas horas. El Ministerio Fiscal requerirá el dictado de la prisión preventiva, fundamentada en el evidente riesgo de fuga y entorpecimiento de la causa que Puenzo demostró durante sus años de evasión.