El ministro Medina Ruiz advirtió que “los siniestros viales afectan principalmente a chicos sanos”. La dirección de Promoción y Prevención para la Salud lanzó una campaña de concientización para prevenir accidentes de tránsito.
(Foto: Ministerio de Salud Pública)
En el marco del Día Mundial contra el Alcohol, el ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, realizó un fuerte llamado a la conciencia ciudadana, especialmente ante la proximidad de los festejos de fin de año. El funcionario subrayó que la ingesta indebida de alcohol es uno de los factores principales que potencian los siniestros viales, la situación epidemiológica más compleja que enfrenta hoy la provincia. En ese contexto, la dirección de Promoción y Prevención para la Salud lanzó una campaña de concientización para prevenir accidentes de tránsito.
“Los siniestros viales afectan principalmente a chicos sanos, que por exceso de velocidad, no usar casco o por consumir alcohol terminan con lesiones graves o secuelas permanentes. Es fundamental evitar el consumo de alcohol al conducir, ya que un semáforo en rojo, una mala maniobra o un casco que no se usa puede significar perder la vida”, detalló Medina Ruiz, tras acompañar la acción de concientización en las calles del microcentro tucumano.
El ministro de Salud Pública remarcó que las celebraciones de fin de año deben ser momentos de encuentro y reflexión, no de excesos. “No podemos permitir que un festejo termine convirtiéndose en el aniversario de la pérdida de un hijo, un padre o un hermano”, expresó.
Y agregó: “El mes de diciembre suele ser de aceleración general, compromisos laborales, exámenes, compras y múltiples actividades que pueden llevar a descuidar la seguridad propia y ajena. Estos días deben ser de reflexión, es por ello que, si vamos a manejar, no debemos beber”, recalcó.
También recordó conductas clave para prevenir accidentes, como el uso correcto del casco, circular por la derecha, evitar maniobras riesgosas y prestar atención a puertas de vehículos estacionados o autos que realizan giros inesperados.
El ministro destacó que la prevención del consumo problemático de alcohol y los siniestros viales es un trabajo que involucra a múltiples áreas. “Acá están la dirección de Salud Mental, el IPLA, Educación, las municipalidades y organizaciones no gubernamentales. El gobernador, contador Osvaldo Jaldo, nos pide siempre trabajar en equipo, y eso estamos haciendo”, indicó.
En ese sentido, puso en valor el acompañamiento del programa Fortaleza – Volver al Trabajo, cuyos integrantes colaboran como promotores de salud. “Se salvan muchas más vidas evitando que una persona llegue al pavimento o tenga un traumatismo. La vida se salva a veces en una terapia intensiva, dentro de una ambulancia, en un buen traslado y en un quirófano”.
Consultado sobre el perfil de los siniestros, Medina Ruiz confirmó un incremento de jóvenes que conducen alcoholizados. “Un alto porcentaje de los chicos que llegan a nuestras guardias con traumatismos o fracturas tiene alcohol en sangre. Conducir una moto sin casco y alcoholizado es no cuidar la propia vida, ni la del resto”, aseguró.
La directora de Promoción y Prevención para la Salud, doctora Gabriela Schujman, destacó: “Esta es una jornada de concientización, pero también una oportunidad para asesorarse con la Dirección de Salud Mental, el IPLA, y acceder a todas las vacunas desde los 5 años en adelante”, explicó.
Schujman remarcó que el consumo de alcohol es un tema instalado en la agenda del Gobierno de Tucumán y del Ministerio de Salud, no solo por la gravedad de los hechos asociados, sino también por el crecimiento de los casos y su impacto económico.
Consultada sobre las estadísticas, advirtió: “Uno de cada cuatro siniestros viales está relacionado con el consumo de alcohol y es una cifra alarmante. La edad de inicio se ha reducido drásticamente ya que la OMS considera el consumo significativo a partir de los 12 años”.
La directora agregó que Argentina se encuentra por encima de la media global en consumo anual de alcohol etílico. “Mientras otros países registran entre 5,5 y 6 litros por persona por año, nosotros estamos entre 8 y 9, lo cual nos posiciona muy por encima”, señaló.
Para Schujman, este fenómeno afecta no solo la salud física y mental de quienes consumen, sino también a terceros. “El impacto no es únicamente individual ya que el consumo problemático de alcohol puede generar daños a otras personas, especialmente en el tránsito”, concluyó.