Las resoluciones emitidas por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) establecen que las nuevas tarifas entraron en vigencia el 1° de diciembre. El ajuste implicará un aumento promedio del 2,5% en las facturas de electricidad. Sin embargo, el impacto en las boletas variará según el nivel de consumo y los ingresos de cada grupo familiar.
Este incremento, el último dispuesto por el Gobierno para este año, coincide con la llegada de la temporada de verano, período en el que se prevén cortes de luz debido al estado actual de las redes de distribución energética.
Un hogar gasta $134.173 durante noviembre para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable, según el informe de Observatorio de tarifas y subsidios IIEP (UBA-CONICET). Este gasto se redujo 0,2% respecto del mes anterior, pero se desaceleró por tercer mes seguido. La canasta de servicios públicos ya representa el 50% del salario mínimo vital y móvil, que se ubica en $271.571,22.
La reducción de la canasta de servicios públicos se explica por un menor nivel de consumo de gas que, a su vez, compensa el aumento de los cuadros tarifarios y el mayor consumo eléctrico.
El gasto en servicios públicos se mantiene muy similar al mes anterior con una leve baja del 0,2% mensual. Esta reducción del gasto en servicios públicos respecto de octubre se explica por:
- Menores consumos de gas que se reducen sensiblemente mientras el cuadro tarifario se modifica levemente (aumentó 3,5% el cargo fijo y 2,7% el cargo variable).
- Por incremento en los cuadros tarifarios de energía eléctrica (6% en el cargo fijo y 2,8% en el variable) en conjunto con aumentos de las cantidades consumidas en las puertas del verano.
- Por incrementos en los cuadros tarifarios de agua.
En síntesis, la reducción del 0,2% mensual en la canasta de servicios se explica por una baja de 18,5% en el gasto de gas natural y un aumento de la energía eléctrica y del agua del 10,3% y 4%, respectivamente. (Fuente Ámbito)