La Dirección de Bromatología de la Capital inspeccionó los comercios mayoristas ubicados en la zona del Mercofrut. Se labraron multas y hubo cuatro clausuras.
Foto Municipalidad de San Miguel de Tucumán.-
El megaoperativo concretado ayer viernes por la Dirección de Bromatología de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en comercios mayoristas de la zona del Mercofrut arrojó como resultado un decomiso récord de 905 kilos de mercadería no apta para el consumo, multas y clausuras por faltas graves a las normas de higiene y seguridad alimentaria.
Con la presencia de una veintena de inspectores de esa repartición, los controles se realizaron en seis locales, donde se supervisó las áreas de góndolas, de almacenamiento, depósitos y cámaras de frío, con el fin de evaluar las condiciones higiénicas y sanitarias en las que funcionaban. Además, se controló que los comercios cumplan con la normativa bromatológica vigente, que cuenten con la documentación correspondiente de habilitación municipal, libro de registros certificado de desinfección y carnet de sanidad de los empleados.
Como resultado del operativo, se labraron cuatro actas de clausura y fueron decomisados un total de 905 kilos de alimentos en mal estado, sin rótulos en góndolas y sin fecha de elaboración ni vencimiento a la vista.
También se confeccionaron tres notificaciones por falta de habilitación vigente y por deterioro en la parte edilicia. Además, se labraron cuatro actas de comprobación a comercios que no poseían el certificado de desinfección al día.
“Se observó, en general, deficiente higiene, presencia de excremento de roedores en diferentes sectores, falta de certificados de desinfección, mercadería en mal estado en cámaras de frío, latas golpeadas y deterioradas en góndolas, y alimentos mal rotulados, sin fecha de caducidad”, detalló el director de Bromatología, Raúl Alberto Durán, quien supervisó el operativo.
El funcionario dijo que “el operativo se realizó en función a las denuncias de ciudadanos y también teniendo en cuenta que, en este sector, según consta en los registros, hace 10 años no se hacían inspecciones en la zona”.
Durán destacó que “estos comercios son todos mayoristas y tienen precios más accesibles para la población, con un gran consumo que hace necesario un mayor control por parte de la Dirección de Bromatología para asegurar la calidad alimentaria y resguardar la salud de los vecinos”.