Toda disposición de este tipo por parte del Poder Ejecutivo debe pasar al menos por alguna de las cámaras que componen al Poder Legislativo. ¿Cuándo podría aprobarse?
El país sigue sacudido por los anuncios hechos por el presidente Javier Milei en la noche del miércoles. Todavía se siguen analizando los alcances en cuanto a retrocesos en derechos de las medidas anunciadas por el primer mandatario y reina la incertidumbre. Sin embargo, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) todavía debe pasar por el Congreso de la Nación. ¿Cuáles son los pasos que debe seguir?
El DNU debe tener la firma de todos los ministros, además de la del presidente. A diferencia de un proyecto de ley, que empieza a regir después de que lo aprueba el Congreso, el decreto sale publicado en el Boletín Oficial y ahí mismo entra en vigencia. No puede ser utilizado para temas relacionados a lo penal, a lo tributario, a lo electoral o al régimen de los partidos políticos y debe ser usado en "circunstancias excepcionales".
Según la Constitución, cuando en el Poder Legislativo fuera imposible seguir los trámites ordinarios para la sanción de leyes. Esto quiere decir que el DNU se habilita cuando algún tema puntual debe ser aprobado con premura y hay poco tiempo para elaborar el proyecto, enviarlo, que pase por las comisiones y que sea aprobado por ambas cámaras. Vale preguntarse, en este caso, si de verdad es "necesario y urgente" derogar tantas leyes cuyo tratamiento podría ser del Congreso o si se trata de una maniobra de Javier Milei para suplir su debilidad parlamentaria.
De todas formas, luego de publicado el jefe de Gabinete (en este caso, Nicolás Posse) debe enviar ese DNU en el plazo de diez días a la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo del Congreso. Es decir, una comisión formada por representantes de ambas cámaras. A partir del momento en que es recibida, hay diez días hábiles para que se emita dictamen sobre la validez del decreto y enviarlo al plenario de ambas cámaras para que sea tratado.
¿Qué ocurre si no hay dictamen en esos diez días hábiles? El Congreso, cualquiera de sus dos cámaras, está habilitado para tratarlo de oficio.
Si una de las dos cámaras lo aprueba, el DNU quedará firme y todo lo que dictó el presidente entrará en vigencia definitiva. A diferencia de las leyes ordinarias, no necesita la aprobación de ambas cámaras, basta con que una sola lo haga.
La aprobación se alcanzará con la mayoría simple, es decir, con la mitad más uno de los votos de los presentes en el recinto. Otro detalle importante es que el DNU se aprueba o se rechaza, pero no se puede aprobar parcialmente: los parlamentarios no están habilitados para introducir enmiendas, modificaciones o agregados. Solo se vota por la aprobación o por el rechazo.
Si bien el bloque del presidente está en amplia minoría dentro del Congreso (tiene alrededor de 40 diputados nacionales sobre 257 y siete senadores sobre 72), se espera que un sector del PRO (el ligado a Patricia Bullrich, candidata que salió tercera en las elecciones presidenciales y recaló en el Ministerio de Seguridad, y a Mauricio Macri) acompañe el decretazo de Milei. A ellos podría sumarse algunos partidos provinciales, un sector del radicalismo, el sector de Juan Schiaretti y el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora (quienes apoyaron al libertario en el balotaje) y algún sector del peronismo también. De esa manera, es posible que el DNU sea aprobado y quede firme.