El candidato a presidente por el oficialismo encabezará un acto que se espera multitudinario y que congregará a todos los sectores del peronismo, incluyendo gobernadores, intendentes y sindicalistas. El rol de Manzur en la campaña nacional.
Sergio Massa en Tucumán.
Durante 48 horas, todas las miradas del país se posarán en Tucumán. Como si fuese el 9 de Julio, la atención de la política nacional estará puesta en nuestra provincia a partir de la llegada del candidato a presidente por el oficialismo, Sergio Massa. El ministro de Economía llegará con su compañero de fórmula, Agustín Rossi, y numerosos referentes del peronismo nacional.
Massa llegará a la provincia para presentar sus propuestas de gobierno rumbo a las elecciones de octubre en el Teatro Mercedes Sosa, para luego darse un baño de liturgia peronista en un acto masivo en el Hipódromo, donde se anuncia la presencia de gobernadores del NOA, senadores, diputados, dirigentes y militantes en apoyo al candidato de Unión por la Patria. Ambas actividades serán el sábado, pero el candidato llegará este viernes y compartirá una cena en la casa de Manzur por la noche.
Medios nacionales destacan el rol del gobernador Juan Manzur en la organización del acto. El sitio Infobae asegura que "en la convocatoria que tejió con sigilo y paciencia el gobernador de Tucumán -que se dedicó a esta tarea apenas acordó con Massa sumarse a la campaña del oficialismo- buscó incluir a representantes de todos los sectores que forman parte de Unión por la Patria" y que muchos de esos sectores piden "que no los dejen afuera". Se espera la llegada de 13 gobernadores, cientos de intendentes, la CGT, la CTA, diputados, senadores, movimientos sociales y el sector más duro del kirchnerismo, representado por Máximo Kirchner.
El reagrupamiento del peronismo a nivel nacional no es menor, dado el contexto. En las elecciones PASO del pasado 13 de agosto, UP perdió en 16 provincias ante Javier Milei y se cuestionó fuertemente el rol de los gobernadores, de quienes se señaló que no movilizaron lo necesario para garantizar una buena elección de Massa. Tucumán no escapó de esa tendencia: el candidato de ultraderecha se impuso ante el oficialismo provincial, que perdió la mitad de los votos entre las provinciales de octubre y las primarias de agosto. El corte de boleta a favor de la lista de diputados no resultó precisamente un atenuante para el malestar interno.
El periodista Pablo Ibáñez apunta en eldiarioAR que Manzur "fue el gobernador que se mostró más distante en la campaña de las PASO, en parte porque viene de múltiples tropiezos: una salida accidentada del gobierno, cuyo paso no fue el mejor, el sablazo de la Corte que lo sacó de la fórmula que compartía con Osvaldo Jaldo para retener el control de Tucumán y, al final, como broche incómodo, una candidatura a vicepresidente fallida en la que, al final, funcionó más como un artilugio para forzar una negociación que como un plan real". Además, cita el caso tucumano y la pérdida de 22 puntos porcentuales entre las elecciones a gobernador y las PASO para asegurar que "la diferencia en resultado es citado como símbolo de la diferencia cuando el territorio juega su propia suerte o cuando aparece con menos compromiso".
El caso testigo de Tucumán se expandió a otras provincias y actúa como preocupación y a la vez como esperanza para el armado nacional: en UP hacen el cálculo de que se pueden sumar varios puntos si en octubre se da la movilización que no se dio en agosto. En un escenario de paridad tripartita (las tres primeras fuerzas quedaron separadas por menos de tres puntos en las PASO), cada voto es decisivo para acceder a una segunda y definitoria vuelta.
Luego del pase de facturas, la situación parece haber dado un vuelco: Manzur le pidió a los intendentes que pongan toda la carne en el asador para el acto en el Hipódromo de este sábado. Si bien el gobernador electo, Osvaldo Jaldo, no podrá participar del encuentro ya que se encuentra en reposo luego de haberse sometido a dos intervenciones quirúrgicas, también dio la orden de que se garantice una fuerte movilización para el evento.
Tucumán buscará ser, nuevamente, el lugar del resurgimiento del peronismo, con un acto que quizás sea menor en cuanto a la cantidad de gente respecto al realizado en la previa de las PASO en Banda del Río Salí, pero con un mayor valor político con los asistentes de peso. A 44 días de las elecciones que pueden definirá el nuevo presidente o los dos competidores que pasarán al balotaje de noviembre, buscarán dar una demostración de fuerza y unidad para encarar una campaña electoral que se hace cuesta arriba, dada la dura situación económica del país y el retroceso electoral del oficialismo de los últimos años.