El mandato de Alberto Fernández comenzó con una economía en un estado de contraída y se vio afectado por factores externos de gran alcance, como la pandemia y el conflicto entre Rusia y Ucrania. Cómo impactó su administración en las jurisdicciones provinciales. Los resultados del estudio.
Alberto Fernández y los gobernadores del Norte Grande.
La economía argentina ha sido históricamente inestable y ha enfrentado desafíos para alcanzar un desarrollo sólido. Durante las últimas dos décadas, el país ha experimentado períodos de fuerte crecimiento, así como también recesiones, inflación y desequilibrios macroeconómicos.
En particular, cuando Alberto Fernández asumió la presidencia en diciembre de 2019, la economía estaba en recesión y había caído en cinco meses consecutivos y en 19 de los últimos 24 meses. Luego, la pandemia de COVID-19 en 2020 impactó fuertemente la economía de Argentina y de todo el mundo, y las medidas sanitarias tomadas en respuesta generaron aún más presión sobre la economía del país. A pesar de la recuperación que siguió, la guerra entre Rusia y Ucrania también tuvo un impacto significativo en la economía internacional y, por lo tanto, en la Argentina.
Desde enero de 2020 hasta febrero de 2021, la actividad económica de Argentina disminuyó, con un pico en abril de 2020 con una caída del 25,3% interanual. Sin embargo, después de ese período, la economía comenzó a recuperarse y a crecer, y esa tendencia se mantiene hasta noviembre de 2022, siempre con una comparación anual.
A nivel provincial, no se tienen datos mensuales sobre la evolución económica. Sin embargo, un documento elaborado por la CEPAL y el Ministerio de Economía de la Nación llamado “Desagregación provincial del valor agregado bruto de la Argentina” permite analizar la evolución anual de la economía en el Norte de Argentina hasta 2021.
El Norte Grande experimentó una disminución del 0,9% en su producción bruta global en comparación con 2015 al finalizar el año 2019, aunque el impacto no fue igual en toda la macrorregión. La región NEA cayó un 2,9%, mientras que el NOA mostró una ligera subida del 0,3%.
La pandemia y la economía en recesión empeoraron la situación en 2020, durante el mandato de Alberto Fernández. Todas las provincias vieron una disminución de sus productos, pero con fuertes desigualdades. La Rioja tuvo la disminución más pronunciada (-11,7%) junto a Catamarca y Tucumán, que también tuvieron caídas de dos dígitos. Por otro lado, Misiones tuvo el menor descenso, gracias a un impacto sanitario menor, una recuperación más rápida y el cierre de fronteras.
En 2021, se iniciaron procesos de recuperación de diferentes magnitudes. Catamarca tuvo la mayor alza (16%), debido en primer lugar a un rebote después de su fuerte caída en 2020 y en segundo lugar a fortalecimientos en su actividad minera. Jujuy también tuvo un fuerte aumento (12,5%) gracias a un rebote después de su fuerte contracción y a la actividad minera, la construcción y, en menor medida, el turismo. Misiones también tuvo un alza de doble dígito (11,8%), destacable debido a su baja caída en 2020, gracias a un aumento en su capacidad productiva manufacturera vinculada a economías regionales, la reactivación temprana del turismo y el mantenimiento de la actividad comercial, ayudada por el cierre de fronteras y la cuestión cambiaria. Chaco fue la provincia con el menor crecimiento en el Norte Grande (6%).
La provincia de Misiones demostró ser la de mayor crecimiento económico en el Norte Grande durante el período de 2019 a 2021. Su economía aumentó en un 6,8%, un logro que se atribuye a la combinación de una pandemia menos severa en 2020 y un aumento significativo en 2021. Los sectores industriales, turísticos, comerciales y de servicios han jugado un papel importante en este desempeño.
Catamarca ocupó el segundo lugar en términos de crecimiento económico, con un aumento del 4,3%, impulsado principalmente por la industria minera y la construcción. Formosa y Jujuy también experimentaron aumentos en sus economías, con un crecimiento del 2,4% y 2,2% respectivamente.
Las otras seis provincias de la región todavía no han logrado igualar sus niveles económicos de 2019. Chaco exhibió el descenso más bajo (-0,4%) mientras que Santiago del Estero experimentó el retroceso más significativo (-3,9%).