La suba de precios ha crecido a una velocidad y con una intensidad a la que algunos países no estaban acostumbrados por haberlas experimentado por última vez hace décadas.
Los últimos meses (años en el caso de Argentina) han sido testigos de cómo la inflación ha crecido a una velocidad y con una intensidad a la que algunos países de nuestro entorno, Norteamérica, Europa, y naciones asiáticas como Japón (aunque en junio su IPC bajó una décima con respecto a la experimentada en el mes de mayo) no estaban acostumbrados por haberlas experimentado por última vez hace décadas en no pocos casos.
El efecto más llamativo de estos incrementos en la inflación es el esfuerzo extra que los ciudadanos tienen que hacer para llenar la cesta de la compra, pagar el recibo de la luz, el agua y el gas, llenar el depósito del auto y un largo etcétera, pero la inflación, especialmente cuando ésta es demasiado alta, tiene un efecto muy notable en las divisas nacionales y en las decisiones que toman las autoridades encargadas de controlar su estabilidad, que en el caso de Argentina es el Banco Central de la República Argentina, que también es el órgano del Estado encargado de la emisión de billetes y monedas.
Causas y consecuencias
La inflación, como casi todas las facetas de nuestra compleja realidad, es multicausal; la pandemia, la guerra, desinversiones o inversiones mal ejecutadas, una excesiva expansión monetaria, la especulación, los relativos bajos tipos de interés que durante los últimos años han caracterizo al euro y al dólar, las dos divisas más negociadas del forex, que a su vez también son uno de los instrumentos más populares del trading de forex con CFDs, una forma de invertir que no requiere de la posesión de las divisas para operar y en la que se puede empezar con un menor capital inicial, pero a cambio de asumir debido al apalancamiento un riesgo muy alto que hay que estudiar en profundidad, sobre todo si se opera en mercados de alta volatilidad.
En el apartado de las consecuencias, para las grandes divisas parece que ha llegado el final de la era del dinero barato, en referencia a la Reserva Federal con una subida de tipos acumulada de entre 1,25 y 1,75 puntos, o entre 125 y 175 puntos básicos, y de 0,5 puntos o 50 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo, lo cual a grandes rasgos supone un incremento del precio del dinero que emiten estos bancos centrales (teniendo en cuenta que la Reserva Federal no es exactamente un banco central como lo entienden en Europa o lo entendemos en Hispanoamérica) poniendo fin a una era en la que incluso se llegaron a ver tipos negativos, dando como resultado el conocido como dinero gratis para los bancos, que luego estos podían prestar con tipos de interés relativamente bajos pero obteniendo sin embargo beneficios, lo cual liberó gran cantidad de divisas en esas sociedades, lo cual a su vez en países como España ayudó a inflar la burbuja inmobiliaria al dar hipotecas con pocas garantías de ser devueltas en caso de crisis.
Unas divisas fuertes con tipos de interés más altos podrían incrementar el atractivo de los inversores para mantenerlas como reserva de valor en vez de deshacerse de ellas invirtiendo en otros activos como son las acciones de las empresas tecnológicas como Amazon, Facebook o Netflix o incluso las criptomonedas, activos en los cuales algunos analistas creen que terminó parte del dinero que la Reserva Federal y el Banco Central Europeo imprimieron a espuertas en un intento de reactivar la economía y que algunos de los receptores pudieron haber utilizado para invertir, sobre todo si las ayudas fueron entregadas de forma más o menos indiscriminada a ciudadanos que no tenían necesidad de dicho dinero para el día a día y por lo tanto tenían menos reservas a la hora de apostar por un activo tan arriesgado.
De cara al futuro cercano, habrá que ver cómo afrontan la inflación los bancos centrales de las divisas más fuertes para intentar predecir como saldrán las mismas de la crisis, así que todo aquel que invierta de una u otra forma en el mercado del forex debería estar muy atento a la actualidad económica en general, y a la que ataña a las decisiones de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo.