JUSTICIA

“Nos llegó un dato muy preciso”: rompió el silencio sobre Roberto Rejas

Se cumplen 10 días de la fuga del sujeto condenado por el doble homicidio de Milagros Avellaneda y su hijo Benicio. VIDEO

07 Oct 2021 - 19:04

¡Justicia por Benicio y Milagros!

Pasan los minutos, las horas, los días y Roberto Rejas sigue prófugo de la Justicia tras fugarse de la División de Bomberos de la Policía de Tucumán hace diez días. Luego de que doña Amalia Ojeda, madre de Milagros Avellaneda y abuela de Benicio Coronel, fuera la voz visible de la lucha, ahora el padre de la joven rompió el silencio y reveló qué hizo el doble homicida esa noche de lunes 27 de septiembre.

“Cuando se escuchó el fallo de que le daban perpetua, lo llevaron a Bomberos y le dijeron: ‘Tomá, andá a tu casa, salí cuando quieras’. Rejas tiene muchos contactos, tienen que investigar a todos los amigos. Nos dijeron sobre un viaje a Bolivia en un tour de compras. Nos llegó un dato muy preciso: viajó de Villa Mariano Moreno a las 2 de la mañana. Estaba con un pelo muy cortito, con tres tipos más y una bufanda en el cuello para que no lo reconocieran”, relató Miguel, a Telefe Tucumán Noticias.

“¿Quién ha hecho el viaje? ¿Quién le ha pagado al chofer? Se tienen que fijar en los dueños de la finca donde él trabajaba, en los amigos. El padre le lleva diez puntos al diablo, fuma la pipa bajo el agua, es un descarado, es un delincuente. El padre sabe dónde está. Le pido al señor gobernador, con todo el respeto del mundo, que detenga al padre de Rejas, a Estefanía Avila, la madre de Rejas, y a las hermanas. Cómo puede ser que se secuestren 20 celulares, ¿en qué andan ellos? ¿Son una mafia que se dedica a secuestrar gente? ¿Les pagan para que maten?”

Consultado por Silvina Saleme Posleman desde estudios por cómo se encuentra, don Miguel indicó: “Estoy mal, mi señora se enfermó mal. Tenemos un niño de 11 años que tenemos que cuidar de él. No le falta nada a él. Desde las 8 estoy trabajando. Uno tiene miedo de que le hagan algo. Yo recibí amenazas cuando se cumplieron seis meses de Milagros. Me dijeron: ‘Dejate de molestar porque tu hija está bien enterradita; si querés desaparecer vos, avisá’”. 

“Después me pusieron un arma en la panza para que deje de dar nota en los medios. Después vinieron muchachos en una moto blanca, me preguntaron dónde había un kiosco y me tiraron una bolsa de escombros. Los tucumanos tienen que saber algo: Rejas se está burlando de todos. Tienen que remover cielo y tierra. Fundamentalmente tienen que investigar a los amigos que juegan al futsal con él”, pidió.

Sobre la detención de la expareja de Rejas, indicó: “Muy bien han  hecho con la detención de la novia de Rejas. Le puso un tacho para que baje. No fue a trabajar ese día. No le tienen que dar 80 días, tienen que darle 1000 días para que se le remueva la conciencia. Ella sabe, el padre sabe, los amigos saben dónde está Rejas”.


EL CASO

El 22 de septiembre pasado, a cinco años de que Milagros y Benicio fueran vistos por última vez, Rejas fue condenado a prisión perpetua por los delitos de homicidio agravado por violencia de género y alevosía, por los que quedó bajo prisión preventiva por seis meses hasta que la sentencia quede firme.

El fallo aclara que si el condenado decide aportar datos acerca de dónde se encuentran los cuerpos de la mujer y el niño, se reconsiderará la pena impuesta.

De acuerdo con la investigación del caso, Milagros y Benicio fueron vistos por última vez el 28 de octubre de 2016 cuando salieron de su casa, ubicada en el Barrio Lola Mora, donde ambos vivían junto a otro hijo de la mujer y a su madre Amalia Ojeda, abuela de los niños.

Según se determinó en la causa, madre e hijo estuvieron en la zona del Parque 9 de Julio a bordo del auto de Rejas, a quien la mujer le reclamaba que reconociera al niño como propio.

En ese momento, Milagros le envió mensajes a una amiga, en los que le manifestaba que Rejas la estaba golpeando. Esa fue la última actividad que se registró en el celular de la joven, quien al igual que el niño perdió desde ese día contacto con todos sus allegados.

Para los investigadores fue en ese momento en el que el ahora condenado los asesinó e hizo desaparecer los cuerpos. De la pesquisa surgió que también ese día Rejas apagó su celular y lo prendió siete horas más tarde.

En el marco de la causa, la justicia realizó allanamientos en la casa de Rejas y en su vehículo, donde se encontraron machas de sangre, que el acusado dijo que pertenecían a un chancho.

Sin embargo, las pruebas realizadas dieron positivo en sangre humana, aunque como la cadena de ADN estaba incompleta no se pudo determinar con certeza a quién pertenecía.

Otro elemento que resultó importante fue que las pericias realizadas al teléfono de Rejas revelaron que horas después de la desaparición de Milagros y su hijo el hombre buscó en Google desde su celular la frase “descomposición rápida de cadáver”.


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