"El gobernador, como le sobra el tiempo, me quiere hacer quedar mal políticamente, pintando cosas que están fuera de lugar y que desmiento". Con estas palabras, el vicegobernador
Osvaldo Jaldo apuntaba contra
Juan Manzur,
por las pintadas en algunas zonas de Tucumán que rezaban: “Pichetto - Jaldo”.
Luego de la acusación, que es un nuevo capítulo de la interna que ambos dirigentes mantienen desde el pasado 8 de marzo, este miércoles el gobernador negó estar relacionado con lo ocurrido.
“Ayer (por el martes) estuve con tres ministros nacionales, yo no ando pintando las paredes. Tengo mucho trabajo”, sostuvo Manzur.
Y agregó:
“No sé qué hará (Jaldo). Pero sigo para adelante trabajando en la gestión todos los días”.
“Nunca me escucharon hablar de peleas. Yo no estoy acá para contestar a nadie. Estoy para trabajar en la gestión, en dar respuestas a los tucumanos y poder seguir adelante en un contexto difícil de pandemia. Esa es mi tarea”, desestimó el jefe del Poder Ejecutivo tucumano.
Las diferencias entre Manzur y Jaldo llegaron a su punto más alto la semana pasada, cuando el Poder Legislativo llamó a interpelar al ministro de Educación,
Juan Pablo Lichtmajer, uno de los funcionarios clave del Ejecutivo provincial.