HORROR EN TUCUMÁN

Asesinato de Marcos Montenegro: el acusado golpeó y amenazó de muerte a una expareja que tuvo que escapar de Tucumán

Tras el homicidio del joven basquetbolista, una expareja del acusado Álvaro Jorge Quiroga denuncia que la violentó en numerosas ocasiones. "Es un ñoqui del Gobierno y alguien lo protege, por eso no me quedó otra que irme de Tucumán", afirma desde su exilio. "Si no va en cana va a haber otra muerte más", alerta.

24 Ene 2021 - 10:24

Marcos Cano Montenegro.

"Me tuve que ir a de Tucumán, no conozco a nadie acá y la remo todos días, pero voy a pelear a distancia para que él esté preso: si yo seguía en Tucumán el chavón iba a salir de rehabilitación drogado y alcoholizado y me iba va a matar. Lo que pasó no me sorprendió, porque sabía que en algún momento alguna cagada se iba a mandar".

El crudo relato corresponde a Marite Frías Gómez, quien fuera pareja y tiene una hija con Álvaro Jorge Quiroga (26), el joven que fue detenido tras ser acusado por el homicidio de Marcos Montenegro (23). La madrugada del sábado 16 de enero, de acuerdo a la reconstrucción policial, el aprehendido y Gonzalo Martín Dimarco (31), llegaron hasta la casa de la familia Montenegro, en Crisóstomo Álvarez al 1.600 donde ingresaron por la fuerza buscando a su hermana, Nadia Cano.

"Los sospechosos, que son dos, habrían ido hasta la casa de la víctima con intenciones de mantener una relación con la hermana de Montenegro, a la cual ella se negaba", detalló Juana del Valle Estequiño, jefa interina de la División Homicidios de la Policía. Los hermanos Marcos y Gonzalo Montenegro (25) salieron en defensa de su hermana y persiguieron a los acusados. Frente a la Maternidad, a pocas cuadras del lugar, Quiroga habría ultimado al menor de los Montenegro con una navaja.

La versión policial coincide con lo narrado por Nadia en las redes sociales: "Álvaro Jorge Quiroga, luego de acosarme, hostigarme amenazarme, decirme que iba a ser suya o de nadie. Se presentó en mi domicilio, junto a Gonzalo Dimarco, dónde estaba abierta la ventana de mi dormitorio, en dónde yo estaba acostada, cuando saltò y me tomó del brazo tratando de sacarme a la calle, cuando mis hermanos escucharon mis gritos, corrieron a auxiliarme. Saltaron la ventana y los persiguieron hasta llegar a la Avenida Mate de Luna al 1500 en dónde ALVARO QUIROGA Decidió apuñalar a mis dos hermanos en Av Cusando la muerte a Marcos Montenegro Cano y dejando en Grave estado a mi hermano mayor Gonzalo Nahuel Montenegro cano", precisó.



Tras lo ocurrido, Marité se puso en contacto con Nadia para solidarizarse con ella y contarle el calvario que vivió con Quiroga: "Es el padre de mi hija, yo con él la pesadilla la vivo ya hace seis años. Me separé de él hace seis años, a los meses de que nació mi hija decido separarme porque él se empezó a meter con ella y dije 'basta'. Pasaron los años y la tortura siguió: lo que le pasó a Nadia es lo que yo viví pero sin la tragedia final y gracias a Dios", le confiesa Frías Gómez a eltucumano desde su exilio.

"Lo levantó a mi viejo con un cuchillo, me apuntó con un arma en la cabeza. No me querían tomar la denuncia, pedí restricciones y no me las quisieron dar; me exalté con Tribunales directamente, les pregunté si para que me den las restricciones tenía que venir 'con un tiro en la cabeza'. Esto lo pasé siempre: me iba a buscar al trabajo, ingresaba drogado y alcoholizado con historias diferentes, lo corrieron por los disturbios. Todos ya sabían, todo Tucumán sabía lo que yo estaba pasando con él y nadie hacía nada. Me pusieron un policía en la puerta del laburo: cuando salía, ¿quién me protegía?", explica Marité sobre su experiencia personal con Quiroga.

Oriunda de Famaillá, regresó a esa ciudad tras separarse de su expareja, pero volvió a la Capital al sentir que los ponía en riesgo. "Él averiguaba donde estaba y me seguía. Me tuve que volver a mudar, hice otra denuncia, pedí por favor en Tribunales que no den realmente detalles de mi nueva dirección y él volvió a saber dónde estaba, a seguirme de nuevo; cuando iba a bailar los dueños de boliches me llegaron a esconder con patovicas porque quiso pegarme frente a la gente y nunca nadie hizo nada. Tuvo fácil cinco restricciones y nunca las respetó porque tiene quién lo apañe", arremete.


"Estuvo internado la mitad de su vida en rehabilitación, la violencia la lleva en la sangre", subraya la expareja del imputado. Entre los episodios violentos que protagonizó, enumera la desfiguración de rostro en la vía pública que le valió no poder volver a boxear y una suspensión en el Club Los Tarcos. Recuerda además que fue presunto miembro de "La Banda del Kioskito" y que "me hizo quedar como la prostituta loca que quería sacarle plata". "Nunca le pedí un peso, quería tranquilidad y nunca me la dieron", señala sobre su pasado con Quiroga.

Frías Gómez denuncia el poder e influencias de la familia del acusado que le garantizaría impunidad: "Él es un ñoqui, tiene familiares que son empleados de Casa de Gobierno, quedó impune a todo. Tengo un audio donde sólo se manda al frente diciendo que estaba acusado por dos homicidios de policías, lo toma como un trofeo. Llegó a decir que no podía entrar en cana porque son personas que están muy bien posicionados. Todo lo que pasé con él fue porque nunca hicieron nada, no quisieron ayudarme", indicó.

Presunto recibo de sueldo de Quiroga, tomado de Facebook.

A través de las redes sociales, Marité compartió sus conversaciones como Quiroga para dar cuenta de cómo la acosaba, y especialmente el audio que citaba. Allí el acusado la acusa de "estar a la defensiva todo el tiempo" y añade: "Y te entiendo, porque yo reconozco que fui un cobarde por empezar por agredir a una mujer; si vos no me comprendés a mí, bueno, no puedo hacer más. Yo sí sé lo que tengo que hacer, Marité, yo estoy asesorado y yo me manejo en la política y esta problemática, yo sé, no lo tengo yo, lo tienen 46 amigos míos, lo tienen todos, y si va por el dinero no vas a tener problemas de dinero yo te voy a pasar, pero no hace falta que pongás un abogado, yo te lo voy a pasar de forma cordial, ¿me entendés? Porque no quiero abogados, tener que estar presentándome... me han hecho dos causas por homicidio, por homicidio agravado por el vínculo, me han culpado que he matado a dos policías y eso es culpa de la droga: no manejo mi ira, mi bronca, mi odio hacia la vida. Estoy en tratamiento psicológico, estoy tratando de revertir el daño causado hacia la gente que dañé".



"No me quedó otra que irme de Tucumán, hasta embarazada me puso un cuchillo en el cuello, me golpéó en la calle. No lo quieren mandar al penal porque se hace pasar por loco: está inscripto como discapacitado, pero no lo es. Le da a la droga y el alcohol como loco y peor se pone: me levantaba de los pelos para que le arme un porro estando embarazada", relata lo vivido Frías Gómez.

Al día de hoy y tras lo acontecido, apunta contra "los que no me no me creían y me daban la espalda" y agrega: "Ahora quieren justificar lo que pasó diciendo que el que murió (Montenegro) es un delincuente y que a ella (Nadia) nunca la acosó, cuando pasó años acosándome a mí. Toda su familia va a apañar eso porque para ellos sólo son problemas de drogas".

"Quiero sacarle su apellido a mi hija, no se puede vivir así. Hace un año que me fui de Tucumán y no puedo ni pisar Tucumán, menos ahora. Me va a buscar por cielo y tierra: "si no va en cana te busca y te mata" le dije a Nadia y sé que me va a matar a mí también", afirma con miedo.

Tras dejar Tucumán, la pandemia agarró a Marité en un lugar nuevo y a la vez desconocido, tratando de rehacer su vida con sus hijos a cuestas. Se las rebuscó para conseguir trabajo y se sostiene gracias al apoyo de su familia. Tiene miedo a lo que pueda ocurrir con Quiroga y lo que es capaz de hacer si no termina preso.

"Capaz va preso y en unos meses o años termina saliendo y saldrá peor, con más bronca. Va a saber que yo fui partícipe de que esté metido ahí y me va a buscar y me va a terminar matando. Se lo dije a Nadia", enfatiza con terror.

"Quiero vivir con mis hijos una vida tranquila. Acá por plata baila el mono y si él puede hacer esto porque hay gente detrás de todo que lo permite. Me da bronca e impotencia que se llegó a este punto, que mató a alguien para que se den cuenta la persona que dejan en la calle. Tiene un prontuario enorme y me tuve que ir de Tucumán para poder vivir con la esperanza de que realmente se haga Justicia. Si él se entera dónde estoy, me tengo que ir de nuevo. A mí nadie me ayudó y por eso hoy quiero ayudarla a ella, lo escraché mil veces y nadie hizo nada", remarca.

Para finalizar, reitera que se puso a disposición de la familia Cano Montenegro para declarar en contra de Quiroga y aportar las pruebas que sean necesarias "siempre y cuando no tenga que volver a Tucumán". "No me fuercen a volver a Tucumán y que él realmente termine en cana porque si no cae en cana va a haber otra muerte más", cerró.



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