La curva de contagios cae estrepitosamente desde hace dos semanas, cuando el número de infectados por el virus SARS-CoV-2 rozó los 9.000 casos en siete días. ¿Por qué no baja el número de muertes? ¿Puede haber una segunda ola?
La semana del 19 de octubre marcó una nueva etapa de la pandemia de Coronavirus en Tucumán. Desde entonces, la curva de contagios comenzó a experimentar demoras en su ritmo infeccioso y a virar en sentido contrario para mostrar un marcado descenso. Una señal que parece indicar que la primera ola está quedando atrás.
Los números demuestran la estrepitosa caída del COVID-19 en Tucumán. Si se traza la curva según los casos confirmados por semana, se puede ver claramente la ola y su cresta. Desde la penúltima semana de octubre hasta la primera de noviembre, se registra una caída de 3254 infectados. Siete días antes, la disminución había sido de 1261 contagiados. Si este domingo en la provincia se reportan menos de 700 nuevos portadores del virus, la semana podría terminar con menos de 4200 casos, alrededor de 1400 menos que el período anterior.
A la fecha se han analizado más de 120.500 muestras por sospecha de Coronavirus. Si bien se registra una leve disminución de los testeos por semana desde el 19 de octubre, acompañada por una baja en la asistencia de pacientes a consultorios febriles de hospitales y sanatorios privados para consultas, desde el Ministerio de Salud señalan que la positividad cayó del 45% al 30%. Es decir, se detectan menos positivos al final de cada día, a razón de aproximadamente 2000 test diarios de PCR y de antígeno.
Un dato preocupante es la
persistencia en las altas cifras de muertes de pacientes con Coronavirus que, al contrario de los contagios, se mantiene casi sin variación. Desde fines del mes pasado, el número de fatalidades en 24 horas no baja de las 15. ¿Por qué? Según el doctor
Luis Medina Ruiz, el fenómeno tiene que ver con la cantidad de pacientes críticos internados desde hace más de dos semanas, personas que se contagiaron en el período más crítico de la pandemia. “Lo que ocurre es que tenemos pacientes internados del momento en que teníamos 1500 casos por día, de hace una semana o 10 días. Un paciente internado en grave estado pasa entre 15 y 20 días en terapia intensiva”, explicó el funcionario en una
entrevista brindada a eltucumano.com.
El descenso en la curva de contagios y paso de la primera ola de Coronavirus en Tucumán fue confirmada también por el diputado nacional y presidente de la comisión de Acción Social y Salud de la Cámara Baja,
Pablo Yedlin, quien se refirió a la actualidad de la epidemia en el territorio provincial a través de una
columna de opinión publicada en el diario La Gaceta. “Podemos decir que la situación empieza a tranquilizarse, las consultas ambulatorias han bajado un 40%, las internaciones nuevas son menos y, poco a poco, reaparecen camas de terapia intensiva desocupadas”, señaló.
Ahora bien, ¿puede haber una segunda ola en Tucumán? Las esperanzas están puestas en la llegada de las vacunas contra el COVID-19, que se estima arribarían al país antes de diciembre. Sin embargo, hasta eso, desde el Ministerio de Salud advierten que debe haber un cambio en el comportamiento social e insisten en el regreso a una fase más estricta de aislamiento para no repetir los errores de Europa, donde muchos países están volviendo al confinamiento. “Al haber flexibilizaciones puede percibir la sociedad que ya pasó lo peor; eso ocurrió en Europa. Pasó la primera ola y seguramente muchas personas que estaban confinadas, salieron, y eso se transformó en la segunda ola: las personas que no estaban contagiadas lo hicieron y eso puede llegar a ocurrir ahora en Tucumán”, advirtió Medina Ruiz.
Al cierre de esta nota, en Tucumán
854 pacientes que permanecían en aislamiento hospitalario, 353 en el sector público y 501 en el privado. De esos, 358 se encontraban en estado crítico y 146 recibían asistencia respiratoria mecánica. En este sentido, Medina Ruiz señaló que
la ocupación de camas críticas también disminuyó hasta menos de un 70%, habiendo llegado al límite de su capacidad la semana anterior. Mientras tanto,
el número de muertes de infectados asciende a 979. Más del 81% de los contagiados ya fue dado de alta y son 9305 los pacientes que aun luchan contra la enfermedad. De esos últimos, el 9,1% están internados. El resto se encuentra en hospitales modulares o cumpliendo con cuarentena domiciliaria por ser asintomáticos o presentar síntomas leves.