HIPOTECADOS UVA TUCUMÁN

"No queremos dejarle una deuda a nuestros hijos, queremos dejarles una casa"

El drama de unas 4 mil familias tucumanas que son víctimas de los créditos hipotecarios indexados por U.V.A. que impulsó el macrismo y cuyas cuotas Alberto Fernández congeló por 30 días. "Necesitamos saber cuánto vamos a terminar pagando", reclaman.

03 Ene 2020 - 18:54

“Necesitamos que no se indexe más nuestra deuda y saber cuánto vamos a terminar pagando. La incertidumbre es tremenda: pedimos que no se indexe por ningún coeficiente, que haya tope de capital y se congele la UVA. Queremos tener previsibilidad de nuestro crédito”. Con esas palabras, Romina Medina, vocera de los hipotecados de los créditos UVA de Tucumán, explica la agobiante situación que viven unas 4 mil familias tucumanas.

Romina habla en nombre de todos los autoconvocados de la provincia que son víctimas de los créditos UVA: adquirieron un préstamo indexado que se ajusta a una unidad de medida, aprobada por el Banco Central (BCRA) para fomentar los créditos hipotecarios. Para ellos, el sueño de la casa propia se convirtió en un verdadero calvario.

El Gobierno Nacional anunció que mantendrá congeladas las cuotas de los créditos hipotecarios UVA por 30 días más, hasta encontrar una solución posible a las familias afectadas por la suba inflacionaria que generó incrementos siderales en los pagos mensuales.

Los Hipotecados UVA Autoncovocados, colectivo que integran los tucumanos, calificaron esta extensión como una medida de alivio transitorio, pero alertaron que la misma deja afuera a más de 70.000 tenedores de estos préstamos que superan el tope de 140.000 uvas. "A esas familias no se les ha brindado ningún paliativo quedando afuera de todo tipo de auxilio. Lo mismo sucede con aquellos que han perdido su empleo y en la actualidad deben cuotas. Su situación es desesperante", advirtieron.

"Rescatamos la medida, pero reclamamos la conformación de una mesa de dialogo que nos incluya, a fin de ir diagramando una salida definitiva de este sistema", agregaron los autoconvocados, que pidieron ser parte de la solución e hicieron una comparación entre el gobierno de Alberto Fernández y el de Mauricio Macri: "A diferencia de lo que ocurrió con el anterior gobierno, encontramos en esta administración voluntad de diálogo y disposición para ir buscando una salida a esta pesada herencia".

Hipotecados UVA Tucumán.

En Tucumán, estiman que son 4 mil las familias que tomaron créditos UVAs en sus distintas variantes. “Nunca pudimos acceder a la información oficial, pero manejamos números estimativos”, explican los autoconvocados tucumanos. Romina aclara que las más comprometidas son aquellas familias tomaron créditos para construir en terrenos que ya poseían o quiénes están fuera del ProCreAr, quienes “pierden más porque hipotecan sus ahorros y sus terrenos”.

Por si fuera poco, son en su mayoría los que no son alcanzados por el congelamiento de las cuotas que extendió el gobierno de Fernández. En Tucumán, se estima que quiénes no verán su cuota crediticia congelada durante enero pagan desde 27 mil hasta 39 mil pesos mensuales.

Barrio Antena, viviendas del ProCreAr en Yerba Buena todavía en obra en 2016.

Romina obtuvo un préstamo de $1.400.000 y al día de hoy debe $2.918.000. “Pago todos los meses y la deuda no se achica nunca. Los sueldos no han subido al ritmo de la inflación, acá en Tucumán tenemos en promedio los salarios más bajos del país”, lamenta, y abre un interrogante que le quema la cabeza a muchos de los hipotecados: “¿Qué sueldo de Tucumán puede solventar una cuota de $38 mil al mes?”.

En su mayoría, los hipotecados UVA son monotributistas. “Nos corren con que no hay morosidad, pero hay morosidad social: en el veraz se percibe que la mayoría tienen deudas con la tarjeta de crédito, impuestos, rentas, con tal de pagar los cuotas”, denuncia, y reclama de que “urgente se congele la UVA, que no se indexe más, que se congele el capital”.

“El congelamiento de la cuota es un paliativo, pero la deuda sigue creciendo”, analiza, y subraya que tiene “miedo” que después de enero las cuotas lleguen “con un 23% de aumento”. “Ahora tenemos un mes más, el gobierno dice que está pensando en una solución definitiva desde el Banco Central y queremos que nos incluya en la mesa de debate”.

“Argentina no es un país viable para este sistema”, enfatiza Romina, y recuerda que “todos los hipotecados creímos en una promesa del gobierno (de Mauricio Macri) de que al lanzar los créditos la inflación iba a ser de +/- 2, y nunca esperamos una inflación de esta magnitud”.

Los hipotecados consideran que “el sueño de casa propia se ha convertido en una pesadilla”. “El ProCreAr en su momento era para enfrentar un déficit habitacional, con fines inclusivos. Hoy por hoy somos hipotecados de un banco que si uno deja de pagar corremos riesgo de perder la vivienda. Es un callejón sin salida. No queremos dejarle una deuda a nuestros hijos, queremos dejarles una casa”, concluye entre el dolor y la incertidumbre, y en nombre de 4 mil familias tucumanas.

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