Solidaridad

Urgente: le robaron un dispositivo que le permite sobrellevar el dolor crónico

Belén Jiménez Suárez (24) sufrió el robo de su mochila, en donde llevaba el control de un neuroestimulador medular que le implantaron hace apenas un mes. "Después de 7 años y muchos tratamientos, me pude operar; fue lo único que me quitó el dolor”, contó a eltucumano.

29 Ago 2019 - 15:05

El control del dispositivo fue sustraido de una auto en la esquina de Cuba y Soldati.

Este miércoles, entre las 15 y las 16 horas, sustrajeron de un auto estacionado en calle Cuba y Soldati una mochila que contenía en su interior el control de un neuroestimulador medular perteneciente a una joven de 24 años. A través de las redes sociales ofrecen recompensa por su devolución.

Luego de tres operaciones de columna a Belén Jiménez Suárez le implantaron hace un mes un neuroestimulador medular para tratar el dolor crónico en su espalda. Sin el control que le permite manejar la intensidad de la estimulación, su implante es inútil y no tiene alternativas para disminuir su padecimiento.

La joven estudiante de abogacía y criminalística pidió ayuda a la comunidad a través de las redes sociales para poder dar con el dispositivo. “Recibimos algunos llamados, pero por ahora no tenemos ninguna información oficial de dónde puede estar”, explicó Belén a eltucumano.com.

La joven fue diagnosticada con Espondilolistesis, por eso la intervinieron quirúrgicamente por primera vez para colocarle dos barras, seis tornillos y dos cajas para mantener la zona lumbar fija. Pero los nervios continuaban dañados y eso le generaba mucho dolor. Posteriormente, le diagnosticaron dolor neuropático y síndrome de la espalda fallida justamente por haberse sometido a varias cirugías sin resultado contra el dolor.  

“Estuve 7 años con dolor neuropático, después de tres operaciones de columna seguía con dolor, por eso me pusieron un neuroestimulador. Es una cirugía que se hace poco en Argentina; recién después de muchos tratamientos, logré operarme”, contó.

El implante tiene tres partes: una conectada en la médula por fuera de la duramadre y en contacto con los nervios de los miembros inferiores de la columna, con un cable que va por la zona lumbar; luego, el generador -que en este caso se encuentra en el glúteo- es el que tiene la batería; y, finalmente, la tercera parte es el control que le robaron. 

A través del control que me han robado, que tiene una antena, subo y bajo la estimulación. Lo que hace el generador es engañar al cerebro con el nervio que me causa dolor entonces en vez de sentir dolor, siento la estimulación que proporciona la corriente. Además, el control me permite monitorear lo que me queda de batería, si se me apaga me debería volver a operar”, detalló la joven. 

Al ser tan pocos los casos en Argentina, Belén comentó que en Tucumán no hay nadie más que tenga este implante como para prestárselo momentáneamente. "Después de 7 años y muchos tratamientos me pude operar, fue lo único que me quitó el dolor”, completó. 

Belén radicó una denuncia en la comisaría primera y por el momento la policía se encuentra analizando las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, sin embargo, todavía no tienen información oficial. “Ojalá que lo pueda encontrar. Por ahí se dan cuenta de que no les sirve y lo tiran por ahí. El control está en un estuche con mis datos personales y donde especifican que estoy implantada. Si alguien lo ve tirado que espero que se comunique conmigo”, expresó.

*Por cualquier información comunicarse al teléfono: 381-4755591

                                                                               



 

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