"Nos enviaron a morir": la pesadilla de un tucumano en la Cordillera de los Andes

SUSTO

Luigy Villarrubia trabaja para el equipo del campeón polaco de Rally Rafal Sonik. El domingo por la noche, la decisión de un funcionario casi le cuesta la vida. "Esta persona sabía a dónde nos estaba mandando", cargó. Sin embargo, la balanza de equilibró y tras un golpe de suerte -y un grupo de mineros- la puede contar.

Luigy Villarrubia y su padre quedaron atrapados en la Cordillera de los Andes.




Luigy Villarrubia decidió volver en auto desde Copiapó hasta Tucumán, pese a que en su trabajo le daban los boletos aéreos, para compartir el recorrido con su padre el camino. Sin embargo, la experiencia se transformó en una pesadilla que les podría haber costado la vida. Es que este tucumano, asistente del equipo del piloto de Rally polaco Rafal Sonik, reletó que fue obligado a dejar el paso fronterizo de San Francisco en condiciones climáticas imposibles. La nieve literalmente los atrapó en la Cordillera de los Andes. Luego de gestiones desde ambos lados de la frontera, lograron rescatarlos. 


El posteo que Luigy Villarrubia logró hacer mientras esperaba a que lo rescataran de la Cordillera.

Villarrubia es parte del equipo que acompaña al piloto polaco Rafal Sonik, campeón de la categoría quad en el Mundial de Rally Cross-Country de la FIM: 2010, 2013, 2014, 2015, 2016 y campeón de la categoría quad en el Rally Dakar de 2015.
El fin de semana, estuvo en Chile, por el Rally de Atacama, en la que su equipo ganó. Todo iba bien hasta que llegó la hora de intentar cruzar la frontera hacia el lado argentino de la Cordillera de los Andes. Ahí comenzó la pesadilla: quedó atrapado en la nieve con su papá a unos 4.800 metros sobre el nivel del mar. 

El domingo por la noche, mientras permanecía atrapado con su padre, el tucumano varado en la cordillera escribió un posteo que encendió las alarmas. Contó que estaba atrapado en el camino entre el Paso de San Francisco y Copiapó. "Todo por culpa de un carabinero y una persona de la PDI que nos hicieron regresar sabiendo del mal tiempo. Hija de mi corazón, no nos abandones ahora", indicó en un fragmento de su posteo. 

Este lunes, en diálogo con eltucumano.com, ahondó más en la historia que vivió. "Vimos el pronóstico y decía que estaba bueno. Empezamos a subir el domingo, nos agarró una nieve fuerte y llegamos a duras penas al puesto fronterizo", señaló Villarrubia desde una mina de Copiapó que se encargó de rescatarlos y de darles hospedaje, algo caliente para levantar la temperatura y contención, para pasar el mal trago. 

Del lado chileno, la Región de Atacama; del argentino, Catamarca. Foto: Google

Cuando llegaron al control aduanero, les dijeron que deberían permanecer allí ya que recién el miércoles se abriría nuevamente el paso fronterizo. "Había ráfagas de 60 kilómetros por hora", detalló. La idea les pareció sensata. Incluso, los ubicaron en un espacio equipado para las personas que quedan varados. Sin embargo, algunos minutos después, una persona de la PDI regresó a preguntarles de dónde eran. "Dijimos que éramos de Argentina, parece que eso fue el click", deslizó el tucumano. 

Entonces, el administrativo regresó con un carabinero y con malas noticias. "Tienen que abandonar ya la habitación porque viene gente de Vialidad", les dijeron según reconstruyó Villarrubia. Posteriormente, les recomendaron que bajaran hasta Copiapó y les aseguraron que podrían hacerlo sin dificultades porque ya había sol. 

Apenas lograron andar unos kilómetros. "Nos agarró el viento blanco, que le dicen acá. No podíamos ni retroceder ni avanzar", revivió. Con dificultades, lograron llegar al pico más alto, a unos 4.800 metros sobre el nivel del mar. "Menos mal que en el punto donde nos quedamos había señal", observó. 

Fue justamente ese punto preciso el que permitió que no murieran porque, a través de su celular, Luigy logró pedir auxilio. "Me quedaba medio tanque, pero lo que nos dijo el doctor de la mina es que si no nos hubieran rescatado, el auto se tapaba de nieve y al taparse todo el monoxido iba a entrar al auto", recordó. La opción de apagar el motor, por otro lado, los hubiera congelado. "Nos enviaron a morir directamente", comentó con bronca. "Esta persona sabia a dónde nos estaba mandando", cargó. 


El rescate: gestiones en ambos lados de la Cordillera

Desde ese lugar en el que Luigy compartió el mensaje de Facebook, también avisó sobre la situación. En el rescate, fueron clave las gestiones de su mujer. "Agradecí a tanta gente por el rescate de anoche y no mencioné a la principal persona que movió cielo y tierra y hasta se peleó con gente del consulado de chile para que los socorrista lleguen pronto a sacarnos de ahi, mi señora Valeria pilar fundamental en mi vida. Gracias Dios por premiarme con ella. Te amo...", fue el mensaje que compartió en Facebook. 


Valeria impulsó a que se movieran engranajes, pero no fue la única. "Se armó una movida grande", comentó el asistenten de Rally, que destacó la preocupación del Poland National Team y otros pilotos.

Finalmente, tras diversas gestiones, mandaron a personal de la Minera Kinross a que los rescatara, ya que disponen de vehículos adaptados para subir. "Se movió la gente de la gobernación de Copiapó y se comunicaron con la mina". El trato, destacó, fue excelente. Incluso, también rescataron este lunes su vehículo. "Estaba congelado", observó sin exagerar, a juzgar por las imágenes. "Esta gente llegó, nos brindaron lugar en el complejo, algo caliente", celebró sobre cómo los salvaron. De hecho, este lunes por la noche permanecían en las instalaciones, mientras aguardan a que, si el tiempo lo permite, este martes a las 11 se reabra el Paso de San Francisco por el que deben cruzar para llegar a suelo argentino. 

El sol hizo su trabajo este lunes y pudieron descongelar el vehículo, un Ford Focus. En él emprenderán el regreso a la provincia. Fotos: Cortesía de Luis Villarrubia


Tras el mal rato, Villarrubia espera que tomen cartas en el asunto para que la situación no se repita. "La gobernadora de Copiapó (Paulina Bassaure) nos envió un mensaje, se lamenta por lo sucedido", compartió. Asimismo, adelantó que la funcionaria le dijo "que se va a encargar" de que el responsable de haberlos expuesto a esa situación sea sancionado. 


La próxima aventura
Pese al susto, Luigy Villarrubia contó entusiasmado que está listo para su próxima aventura. En menos de un mes, emprenderá un viaje para trabajar nuevamente junto con el piloto Rafal Sonik y el resto del equipo en la última fecha del año, el Rally de Marruecos. "Hace 4 años que estoy con ellos", recordó. El trabajo le permitió codearse con los pilotos más famosos del Dakar. "Eso te abre muchas puertas también", resumió con humildad el tucumano que se le escapó a la Cordillera de los Andes gracias a esa red que supo construir en el mundo de las carreras. 


Con Rafal, campeón 2015 del Dakar en categoría cuatriciclos.



Parte del equipo en el que trabaja Luigy Villarrubia está conformado por el jefe de mecánicos, Jarek Zajac; el médico Stanilaw Copec; el segundo mecánico y "encargado de todo", Marcin Poluniak; el asistente en carrera,  Bartek Bobba. Se encarga de la coordinación Tadeuz Andzrej y la asistente de marketing es Anna Stapor. Ryszard Sokolowski es ayudante de mecánica y la encargada de prensa se llama Olga Swidersska. 

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