¿Resultados inesperados en las PASO?

Opinión

La politóloga Laura Giusti analiza el resultado de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en Argentina. Certezas, desencantos y asombros ante un resultado que las encuestas no pudieron prever. ¿Qué falló?.

Aún no hay en la literatura explicaciones de porqué la gente vota como vota cuando entra al cuarto oscuro. Imagen ilustrativa.


¿Resultados inesperados en las PASO? En principio no. El domingo estuvo ceñido de algunas certezas, desencantos y asombros que son necesarios analizar para comprender los fenómenos políticos que suceden a nivel nacional y subnacional. 

Certezas institucionales con respeto a la participación política de los ciudadanos que definió, en clima de paz y esperanza, su voto, más allá de que su elección haya sido o no coincidente con el resultado electoral. Esto es una variable importante de la democracia aunque no la única. Ya que el significado de democracia está compuesto de múltiples variables como de elementos que la definen; pero que existen ciertos consensos básicos y mínimos de lo que deberíamos esperar. 

Los desencantos institucionales en relación a la trasmisión de los datos oficiales que impidió el control ciudadano y partidario, medidas que podrían ser por decisión política o quizás por fallas tecnológicas, pero muestran una baja institucionalidad del régimen político generando tensiones innecesarias en el sistema que dan por resultado al ciudadano la insatisfacción democrática. 

Lo asombroso, la diferencia que se manifestó en las urnas. Claramente este punto presenta diferencias al momento de explicarlas: algunos expertos sostienen la hipótesis que este resultado electoral se debe a la devaluación del 2018, llevando al votante a elegir por “su bolsillo y la cuenta de luz”, transformándolo en un votante racional económico. Otros analistas sugieren que este resultado se dio por el sentido, por la propia campaña electoral y el giro copernicano que tuvo la campaña de Alberto Fernández, recolectando la demanda de la sociedad. Otros, por su parte, sostienen que se debe al desgaste de la función pública de la fórmula oficial, conformada por Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto

En mi parecer se debe a todas estas variables, porque aún no hay en la literatura explicaciones de porqué la gente vota como vota. Existe un sinfín de estudios que analizan algunos comportamientos electorales, desde lo ideológico, desde lo pragmático, desde lo individual, desde lo colectivo, desde lo económico, pero no hay certezas cuando ingresa el ciudadano al cuarto oscuro y se encuentra solo con su conciencia, se convierte en soberano y elige. 

Un apartado para analizar son las encuestas publicadas por las grandes consultoras, las que algunos medios llamaron las grandes perdedoras. No me parece que sea esto así. Me parece que la discusión sería, en todo caso, encuestas presenciales vs. encuestas telefónicas: es una cuestión netamente metodológica. Y no es que la herramienta no sea útil o no permita captar la intención de voto de los ciudadanos, lo que falló es el método utilizado para la recolección de información. Estas son encuestas telefónicas, con distintos sistemas (Caty, IVR, Panel) que captan la intención de un sector social, pero no la totalidad como es una elección. La elección del método está dado en base a cuanto está dispuesto a pagar el candidato para saber, es una cuestión económica. No se debe demonizar a las encuestas, estas son simplemente una técnica. 

Es necesario analizar de todas formas, y por último, los discursos políticos que dejan estas PASO; la responsabilidad institucional que tienen aquellos que detentan el poder y la legitimidad, que implicó el cimbronazo de los mercados que terminó preocupando y atemorizando al ciudadano, que no tiene ni la responsabilidad ni puede modificar la situación, pero es el primer afectado en estos contextos de incertidumbre. La responsabilidad del resultado electoral no debería implicar una crisis económica, esto es más profundo y es responsabilidad de quien llevara los destinos del país. La clase política no puede dejarnos desprotegidos ante estas externalidades. Esto, en mi humilde opinión, es una irresponsabilidad política e institucional, y debilita a la democracia y las instituciones, y con ello la construcción de más de 37 años de democracia interrumpida. 


Laura Giusti es Licenciada en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y doctoranda en Administración y Políticas Públicas por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Actualmente se desempeña como coordinadora de la Licenciatura de Ciencia Política de la Universidad de San Pablo-T.


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