El heredero de Guzmán en Cultura: ¿el huevo de la serpiente?

Opinión

El dramaturgo Carlos María Alsina reflexiona acerca de lo que dejó la gestión de Mauricio Guzmán al frente del Ente Cultural como resabio del bussismo y plantea la interrogante sobre el futuro de la entidad.


15 años han pasado de lo que nunca debiera haber pasado: que un funcionario de un genocida devenga el principal funcionario de un área tan importante como Cultura. Lo que nunca debió ser "normal", se naturalizó como tal durante 15 años. Más allá de la gestión desastrosa de Mauricio Guzmán, quién jamás priorizó la actividad de los creadores locales e hizo "pirotecnia" cultural, priorizando amigos y discriminando "enemigos", lo importante es lo que significó, entre otros lamentables ejemplos del bussismo, reciclados en el aparato estatal, para la elaboración de la memoria histórica de una comunidad.

Fue funcionario de Bussi y luego de Alperovich y Manzur. Un llamativa continuidad. En junio del 2004, cuando Alperovich lo nombró, recomenzó para mí una lucha, relacionada con el tema, que se conectaba con la resistencia del 98/99 durante el gobierno de Bussi. Cada uno sabrá hacer un balance del rol y de la coherencia (o incoherencia) con la cual afrontó estos 15 años. Yo estoy tranquilo conmigo mismo, pues jamás apelé al ataque personal y todo lo que dije e hice, críticamente, fue con la finalidad de promover una reflexión individual y colectiva que impida repetir los errores del pasado. No sé si tuve éxito. Cómo se fue Guzman, renunciando él por iniciatíva propia, y no por la resistencia de la comunidad, me hacen presumir que no. El crecimiento electoral de Bussi hijo me lo confirma. Ahora habrá que ver si el huevo de la serpiente, que ha roto la cáscara y repta con "normalidad", se desarrolla en el Ente Cultural con algún "heredero/a". Habrá que ver.

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