Cómo te explico, Jeremy

opinión

Por Diego Armando Díaz


En Aguilares llueve, llueve demasiado, llueve por todos lados, llueve haciendo que las ropas estén húmedas en nuestros guardarropas, obligándonos a estar encerrados, a ver tv, tomar café a buscar una alternativa ante la parrilla mojada por el temporal, esquivando el asado por la lluvia y por los 300 pesos del kilogramo.

En la ciudad que presume de futbolera, no hay futbol, no hay nada para la tarde, no juega el rojo, y el celeste tiene fecha libre, pero el futbol, nos invade de igual forma, por internet se ven las imágenes de la llegada de Boca a Tucumán, con un acompañamiento multitudinario, Boca es uno de los clubes con mas hinchas en Argentina, Boca es uno de los tantos clubes que tiene hinchas en todas las provincias, ciudades, comunas, departamentos, de la Republica, no es el único, los tienen también los demás clubes denominados grandes, denominación que responde a seis o siete clubes que son de Buenos Aires.
Una tarde que converso con un extranjero, trato de explicar este fenómeno:

- ¿Cómo es posible que seas hincha de Independiente, si tú eres de Tucumán?,
Me decía Jeremy, un sueco con el que me encontré en La Paz, su español neutro, su rostro de pregunta concienzuda, me hacían pensar, en nuestra forma de ser, en nuestra forma de ver el fútbol.
- Tu eres de Tucumán, ¿no hay ningún equipo de fútbol ahí?

En la charla éramos muchos, en la ronda en que se hablaba de fútbol, estábamos en una terraza, en un cuarto piso comiendo asado hecho por un chef boliviano, que al enterarse que había argentinos entre los comensales, se acercó y nos preguntó ¿cómo estaba la carne? Y la carne era un manjar, una comida de reyes que nos hacia olvidar de la abstinencia culinaria, luego de dos semanas fuera de nuestros pagos.
Matías, que estaba a mi lado le contesto al sueco y su amigo, y a los dos franceses, y al yanqui, con los que habíamos coincidido en la elección del hostal “Adventure” de la caótica ciudad capital de Bolivia, que estaba siendo invadida por el fenómeno del Dakar.

- Yo soy de San Martin, un club de Tucumán, un club del interior de Argentina. Lo que pasa es que allá, hay muchas ligas, categorías, está la A, la B, la C, asi sucesivamente, San Martin juega en la B, ahora, (era el año 2017), pero jugó en la A, muchas veces, descendió y actualmente está en una categoría de segunda.

¿Y tú eres de Tucumán? Preguntaba Jeremy que seguía sin entender.
- Sí y no, yo soy de Aguilares una ciudad de Tucumán. Le explicaba Matías.
¿No hay ningún equipo de fútbol en Aguilares? Seguía preguntando el joven sueco, admirador de Zlatan Ibrahimovic.
- Si y soy hincha también de un club de ahí, y también soy simpatizante de Boca Juniors, pero como es un equipo de la liga tucumana, soy de San Martín.
- Ves que no se entiende, sigo sin entender por qué en argentina todos son hinchas de dos o tres equipos, y encima son equipos que no son de sus ciudades-

Esa tarde le trate de explicar que yo era de un equipo de Buenos Aires, porque era muy difícil que un equipo de una liga provincial pueda ascender a primera. La explicación no le sirvió de mucho, la explicación dejaba de lado muchas cosas, y tapaba muchas otras, Jeremy paso a otro tema imposibilitado de entender las razones tercermundistas con las que nosotros habíamos crecido en nuestro país.

Hoy juega San Martín contra Boca, una multitud fue al aeropuerto a esperar al conjunto de Buenos Aires, una multitud de tucumanos, porque en el fútbol argentino solo se permite la hinchada local. ¿Cómo haría para explicarle a Jeremy, que hay dos equipos tucumanos en primera y que, sin embargo, hay hinchas de equipos de la capital en Tucumán? Todavía no sé cómo haría para explicarle.

San Martín necesita un milagro, hinchas santos dicen que nunca tuvieron un equipo para primera, pero no por eso ninguno deja de creer en el milagro, solo apelan a la santificación de Caruso, si se produce la hazaña épica. Si no se produce será el final de una muerte anunciada.

Los hinchas santos sueñan,  sueñan con un triunfo, otros sueñan más y recuerdan el 6 a 1 en La Bombonera, otros quieren que juegue Vidal Gonzales.

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