NO es NO

Opinión

La periodista Bernardita Padilla analiza el impacto que tuvo la denuncia pública de la actriz Thelma Fardin y narra su propia experiencia como mujer y trabajadora de los medios de comunicación.

La campaña #MiráCómoNosPonemos, un clamor contra la violencia machista. La ilustración es de la comunicadora Flo Olmedo.


Después de la denuncia de la actriz Thelma Fardín y de las 500 mujeres que se reunieron para apoyarla y decirle basta al abuso de todo tipo, ¿cómo no escribir y hablar sobre el tema? Vi cientos de publicaciones en redes sociales de mujeres que se animaron a contar sus experiencias. Y eso me anima a sumarme.

Sé que lamentablemente somos muchas las que vivimos experiencias que no deberían haber pasado nunca.

Siempre confié en la gente, pero desde muy chica el mundo se encargó de enseñarme que esa confianza puede llevarte a situaciones que no podés manejar, por tu falta de experiencia, por tu juventud, por tu miedo al que dirán o por si te van a creer.

Caminar por la calle sola comenzó a ser un verdadero desafío. Una experiencia, en la que casi me dejan con marcas físicas para toda la vida y que pude borrar (aunque las que quedaron por dentro siempre me van a acompañar), me enseñó que debía ir "siempre con cuidado".

Es doloroso decir que fueron muchas las veces en las que me trataron como no se debe tratar a nadie. Es doloroso tener que haber dejado de lado mi amor por los medios gráficos por las propuestas de "entrevistados" que, con la excusa de darme una nota, me invitaban sola (sin fotógrafo) a un "cafecito" en su despacho a las 11 de la noche. Pero agradezco el espacio que me dieron en medios afuera de la provincia para poder seguir desarrollando mi profesión de manera virtual, porque así lo elegí y -duele admitirlo- porque me siento más segura.

Esto es solo un caso más, un testimonio más, que se suma a los incontables que hay todos los días. Y es doloroso que, ante la denuncia de cualquier mujer, siempre el cuestionamiento es hacia la víctima. Aunque parezca increíble y loco repetirlo: no importa cómo nos vestimos, cómo nos maquillamos, cómo caminamos, cómo bailamos, cómo hablamos. NO es NO, SIEMPRE.

Hablar ayuda, hablar sana. El hecho de que muchas se hayan animado a romper el silencio, no es una moda; no es algo que se vaya a acabar en unos días. Va a seguir, lo mantengamos vivo, no dejemos que nos callen NUNCA MÁS.


*Bernardita Padilla ejerce como periodista desde hace 14 años y trabaja en el diario nacional online El Intransigente desde el año 2011 como redactora y editora.

*Florencia Olmedo es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Sus trabajos como ilustradora se pueden conocer en F.L.O (Dibujos en Cosas)  



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