Lo que nos dejaron las elecciones de medio término

opinión

El analista político Julio Picabea (h) analiza las perspectivas que se abren para las fuerzas políticas en pugna a la luz de los últimos resultados electorales.

Imagen gentileza Cambiemos Tucumán.


Se fueron las elecciones de medio término dejándonos algunas conclusiones dignas de analizarse en profundidad. Hay diversos factores que nos permiten catalogar a la elección como una contienda fuera de lo común. En otras palabras, fue una jornada electiva muy particular.

En primer lugar: la celeridad con que se llevó a cabo el escrutinio, lo cual le posibilitó a la ciudadanía conocer los resultados a pocas horas del cierre del comicio; esto es algo que no ocurría hace tiempo en nuestro país y que es digno de celebrarse, ya que hace a una mejor calidad democrática.

En segundo lugar: el triunfo de una misma fuerza política en los cinco distritos electorales más importantes de nuestro país, a saber: Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Capital Federal y Mendoza. El último antecedente de un hecho similar data de 1985, cuando el gobierno alfonsinista consiguió un triunfo de iguales características. 

En tercer lugar: los sorprendentes cambios en el direccionamiento del voto entre las PASO y las elecciones del pasado domingo, observables en algunas provincias como: San Luis, Salta y Chaco. Esto se condice con una realidad que vienen describiendo diversos analistas políticos a nivel mundial: el aumento de la volatilidad electoral y la disminución del arraigo partidario en relación a la vieja sociedad de masas (1950); los clivajes tradicionales, en la democracia actual, inciden cada vez menos sobre el elector a la hora de emitir el voto. Por otra parte, considero oportuno realizar en este apartado una afirmación: quedó demostrado que las PASO no son un espejo de las elecciones generales.

En el plano nacional la gran elección de Cambiemos ganando 14 de 24  distritos consolida a la coalición gobernante como una fuerza política nacional. El espacio que conduce Mauricio Macri triunfó a nivel nacional con el 40,59 % de los votos quedando bien posicionado de cara a las elecciones presidenciales del 2019.  En contraposición a esto, se puede decir que el peronismo transita una “coyuntura crítica”. Las derrotas del gobernador Juan Manuel Urtubey en Salta, la del gobernador Juan Schiaretti en Córdoba y la floja elección del massismo en Provincia de Buenos Aires, parece dejar al movimiento fundado por el General Perón acéfalo de liderazgo. Por su parte, el cristinismo, comienza a cirscunscribirse como una fuerza política con representación importante sólo en la Provincia de Buenos Aires. En conclusión: Cambiemos se consolidó a nivel nacional y el peronismo deberá renovarse y reorganizarse.

En el plano provincial se pudo evitar la polarización dándose una lógica de elección legislativa. Esto queda demostrado con la gran elección realizada por Fuerza Republicana, partido que cosechó 154.930 votos, quedando a 4.000 de obtener la cuarta banca. Por su parte, Cambiemos para el Bicentenario, se vio influenciado por la ola ganadora a nivel nacional logrando finalmente obtener dos bancas para diputados. Con este envión, aspira a pelear con fuerza la gobernación en el 2019.


Julio A. Picabea es Maestrando en Políticas Públicas de la Universidad Austral y presidente de la Fundación Tucumán Propone.


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