Campodónico, el héroe del ascenso ante Chacarita: "San Martín es como Boca"

CIUDADELA

Marcó los dos goles ante el Funebrero para devolver a Primera al Santo. A horas del choque de esta noche, el goleador de aquel equipo coincide con los dichos de Orsi, el actual técnico del Santo, impactado por la grandeza del club.

Campodónico, en su noche más gloriosa.




Día de semana a la noche frente a Chacarita en Buenos Aires sólo conduce a un día: el lunes 26 de mayo de 2008. Esa velada en La Paternal, donde el Funebrero fue local, tiene una imagen única e irrepetible para la vida del goleador y para la historia grande de Ciudadela: como Palermo al Real Madrid en un par de minutos, Mariano Campodónico hacía lo propio ante Chaca para convertirse en el héroe del ascenso a Primera después de 15 años, los más difíciles en la historia del club.

“Tengo presente todo: en los estados de WhatsApp, en los grupos, siempre se suben fotos de ese partido que nos dio el ascenso, quedó en la historia para nosotros, fue una noche inolvidable”, recuerda Campodónico desde Buenos Aires, a horas de un nuevo choque ante el Funebrero este martes a las 21.05, en diálogo con los colegas de Fuera de Control.

Han pasado más de diez años de aquella noche, el ascenso a Primera contra Sarmiento está bien fresco en las retinas del pueblo Ciruja, pero aquella noche no se olvida más: “La previa recuerdo que fue con mucha gente en el Aeropuerto para despedirnos. Muchos hinchas me decían que yo iba a hacer el gol del ascenso. Tenía en la cabeza eso. Arrancamos con un penal en contra, medio dudoso, hasta que viene una pelota larga de Ramiro (Leone), pico entre los dos centrales, el arquero queda en el camino, la llego a frentear y con ese primer gol ya se sentía que el partido era nuestro, no se nos podía escapar. Yo mismo había tenido una situación de gol antes, Chiqui Romano y el Ratón también”.

La gloria llegó apenas unos minutos después desatando la carrera inolvidable de Campodónico, el Ratón Ibáñez tratando de frenarlo, estirándole la camiseta Lotto versión plateada, que se quede a festejar con él, autor del pase gol: “Llega una pelota filtrada del Ratón, llego al borde del área, lo vi al arquero… y en esos días que tenés inspirado llegó el segundo. Se desató el festejo en el vestuario una locura. Cuando se empieza a ir la gente de Chacarita de la tribuna local, en otro lado había hinchas que no se iban: eran Cirujas infiltrados”.

Con una multitud en las calles de Tucumán, aquel glorioso plantel de Carlos Roldán empezó su propia caravana: “Pasamos por el hotel y después nos fuimos al Obelisco. Después fue la vuelta a Tucumán con esa caravana de muchísima gente llorando y agradeciéndonos haber devuelto a San Martín a Primera después de 15 años”.

Durante un pasaje de la nota a Campodónico, le hacen saber que Favio Orsi declaró en la semana que había dimensionado la grandeza de San Martín porque “todos los equipos le quieren ganar como a River o como a Boca”. “San Martín es como Boca, por la pasión, por su estilo de juego, por la gente de San Martín que te genera y te lleva a jugar con el corazón, a tirarte de cabeza. El perfil es más parecido a un Boca, le dicen Ciruja, a Boca le dicen Bostero, lo llevo más por ese lado. Nosotros lo sentíamos cuando nos venían a jugar: tener 30 mil personas en la Ciudadela es un marco impagable”.

Esa camiseta plateada de aquella noche es una de las joyas que muchos hinchas de San Martín quisieran tener: “Está en mi museo, en casa, esos recuerdos no se venden. Esos recuerdos no tienen precio. Cuando esté el museo de Ciudadela es el único lugar donde la puede llegar a dejar”, explica el 9 que empezó a dar sus primeros pasos en el ascenso y mantiene el diálogo intacto con sus ex compañeros del 2008: “Hablé con el Ratón, lo cargábamos porque el Pulga (Rodríguez) le dicen que se va a meter en política y entonces él tiene que ser intendente de San Pablo. Hablamos con todos los chicos, vamos a poner un punto en común como Rosario para comer un asado donde está Leone, Romano, Cantero. Nos seguimos hablando, nos matábamos de risa como cuando estábamos en Tucumán, en cada entrenamiento, en cada partido”.

Ya metido de lleno en el partido de esta noche, Campogol palpita: “Chaca necesita empezar a sumar, San Martín es un grande. Va a ser parejo. Es una linda cancha y ojalá se le pueda dar al Santo. Los técnicos saben dónde están parados, en un grande del interior”. ¿Y a futuro? ¿Cuál es el sueño de Mariano Campodónico? “Sería un sueño dirigir a San Martín, volver como técnico. Sería un placer. Estoy tratando de ganar experiencia para estar a la altura. Cada vez que voy a Tucumán voy a mi casa, me hacen sentir de esa manera”.





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