Las 8 claves emocionales para bajar de peso: parte cinco

VIDA SANA

Quinta entrega de las columnas semanales escritas por Gerardo Epelbaum, Coach Ontológico Profesional. Hoy presentamos: "Aceptación".




Estamos acostumbrados a que nos propongan que para obtener resultados (en cualquier área de la vida, pero en particular en la cuestión del tema del peso corporal) tengamos que pasar por el sacrificio y el sufrimiento.  A menudo en las charlas de coaching con las personas que asisten a programas para bajar de peso escucho decir: “hace 30 años que lucho contra la obesidad”, “he peleado toda mi vida contra el sobrepeso” y otras declaraciones, todas ligadas a la guerra contra uno mismo
y la libramos a través del sacrificio y el sufrimiento. Ahora veamos de que se trata ese sacrificio y ese sufrimiento.

El sacrificio esta relacionado a incorporar conductas hiperrestrictivas en la alimentación ligadas a la prohibición y a la privación de la gran mayoría de los alimentos que consideramos “ricos” o apetecibles. Estas conductas “sacrificiales” están ligadas a la imperiosa necesidad de obtener un resultado. Conseguir algo que no tengo en este momento , y la carencia de ese algo que no tengo y que busco obtener me genera “sufrimiento”.

Ese deseo , que podemos describir con una identificación con el resultado, es una condena a la insatisfacción, ya que el resultado que nuestra mente busca siempre será inalcanzable. La falta de eso que deseo me enoja, y me enoja conmigo mismo. ¿Y que sucede con mi cuerpo cuando me enojo? Cualquier malestar o stress genera en tu cuerpo una química que tiende a producir y conservar grasa. Cuando estamos en un estado de ánimo de enojo hacia alguien, hacia nosotros mismos o hacia un suceso de nuestras vidas, nuestro cuerpo está en una situación de stress. Es un stress quizás imperceptible, pero permanente. Cada instante de tu vida está imbuido de ese sentimiento. Ese stress es interpretado por tu mente como una situación que pone en peligro tu integridad física y genera producción de hormonas: Adrenalina, cortisol y norepinefrina. Estas hormonas activan la acumulación de glucosa en la sangre y generan hambre.  la prolongación en el tiempo de la presencia de éstas hormonas en la sangre genera la destrucción de tejido muscular con el consiguiente daño metabólico crónico. ( ver entregas anteriores)

A diferencia de las propuestas tradicionales, en lugar de la guerra contra el sobrepeso y la prohibición de algunos alimentos, aquí te propondremos la paz con tu cuerpo y la libertad de elegir que comer. 


¿Pero como voy a estar en paz con mi cuerpo de 100 kilos, cuando debería pesar 65?

¿Para que te sirve estar en guerra? ¿Te ha ayudado a obtener resultados esa guerra contra el sobrepeso, esas batallas que has librado día a dia contra la comida y contra los kilos? No .

Y si probaras con la Aceptación. Con la aceptación de tu cuerpo cómo es, con lo bueno que tu cuerpo como es ahora tiene, con todo eso que tu cuerpo de 100 kilos te permite hacer, como estudiar, trabajar, criar a tus hijos, ir a las fiestas.

La invitación es a ennumerar todo eso que este cuerpo que tenes ahora si te permite hacer para tomar conciencia de que tu cuerpo no es tu enemigo, sino que es tu mejor amigo. Desde ese  amor por tu cuerpo lograras maravillosos resultados en el futuro. La ACEPTACIÓN te permite una relación mas amorosa y cuidadosa con tu cuerpo.

Volvé a leer las entregas anteriores:

Parte uno (click aquí)
Parte dos (click aquí)
Parte tres (click aquí)
Parte cuatro (click aquí)


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