Así vivió Franco Pizzicanella la gran noche de su debut

ENTREVISTA

El arquero, de 21 años, ingresó a los 38 minutos del primer tiempo por la expulsión de Sánchez. Los consejos de Lucchetti, las palabras de su hermano y todos los detalles de una noche inolvidable.

Foto: Rodolfo Lobo (Soy Decano)




Llegó al aeropuerto Benjamín Matienzo hoy, a eso de las 2 de la mañana, junto con la exultante delegación tucumana. Media hora después, aterrizó en su casa en barrio El Bosque, pero no se pudo dormir hasta cerca de las 6. "Fue una locura todo lo que me tocó vivir, la familia me estaba esperando para festejar, el teléfono no me dejaba de sonar, y hoy a las 9.30 ya estaba arriba de nuevo", confiesa Franco Pizzicanella, el juvenil arquero de Atlético, que tuvo en sus manos la responsabilidad de cuidar el arco "Decano" en uno de los partidos más importantes de su historia.

Foto: Rodolfo Lobo (Soy Decano)

Antes, "Pizzi" había sido suplente 15 veces, entre partidos de Nacional B, Primera División, Copa Argentina y Sudamericana, pero nunca le había tocado entrar. "Estaba en el banco y me sorprendí cuando lo vi al árbitro sacarle la roja al Oso. Fue un momento tremendo, de mucha emoción, empecé a calentar de inmediato", remarca en diálogo con eltucumano.com. La carrera del juvenil incluye también partidos jugando en cuarta y en la primera de Liga Tucumana, donde fue campeón con Atlético en 2016.

El arquerito, de 21 años, aceleró los trabajos precompetitivos, y recibió un llamado muy particular. "El Laucha (Lucchetti) me empezó a gritar desde la platea para que me acerque a dónde él estaba. Fui y me habló al oído. Me dijo que esté tranquilo, que piense que era un partido más, como los muchos que había atajado en Reserva, y me dio unas palabras de aliento".



Apenas entró, le tocó cuidar el arco en un tiro libre de Santiago Salcedo que pegó en el palo y se fue. La tribuna acompañó con un "uuuuuh", y Franco agradeció al cielo. Todavía estaba frío, y recibir un gol hubiese sido una puñalada. "Era pa' morise", confiesa hablando en tucumano.

Por suerte, nada de eso pasó, y el correr de los minutos lo encontró con más firmeza. "Para colmo, la primera que toco en el segundo tiempo se me escapa, me quería morir. Después fui agarrando confianza y ya me sentí más tranquilo, y pude atajar un par de pelotas sin problemas", agrega.

Foto: Rodolfo Lobo (Soy Decano)

Entre los cientos de abrazos y felicitaciones que aparecieron en la cancha y el teléfono, uno de los primeros fue el de su hermano, Gastón, ex delantero de Atlético, actualmente jugador de Unión del Norte. "Estaba muy emocionado y contento por mí, y yo estaba loco, fue una llamada hermosa, no podía creer todo lo que me estaba pasando", recuerda.

El 1, de correctísimo debut, también ataja los rumores que apuntan a cosas raras en el empate. "Nosotros fuimos a buscar nuestro objetivo, que era la clasificación. Salimos a ganar, como salimos todos los partidos, pero al quedarnos con uno menos y estar jugando de visitantes con el puntero, nos tuvimos que meter un poco atrás. Pero por suerte nos salió todo bien, y pudimos cumplir este sueño", confiesa.

¿Y ahora qué se viene para Pizzi? "Vacaciones, ahora vacaciones. Esta misma noche me estoy yendo con Fernanda y Olivia (su novia y su hija), a descansar un poco, despejar la cabeza, y recién después pensaré en el futuro. El 26 de junio empezamos la pretemporada".

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