¡Belleza!: un cacique de pico de marfil y plumas brillantes hizo nido en Tucumán

A CUIDARLA

Especialistas están realizando el seguimiento de la bandada del Yapú. El grupo está compuesto por unos 10 ejemplares de esta colorida especie. Advierten que no es un ave que pueda estar en cautiverio, ya que el encierro lo mata rápidamente.

El magnífico Yapú, en contraste con el cielo. Fotos: cortesía del l ornitólogo Esteban Martinez Pastur




Este martes, desde la Reserva San Pablo anunciaron la llegada del Yapú a Tucumán. Los especialistas piensan que la bandada se instaló en la zona de las Sierras de San Javier. Se trata de una especie que se alimenta de frutos y que no es dañina. El ornitólogo Diego Ortiz remarcó que estas aves no soportan el cautiverio, por lo que mueren al poco tiempo de ser capturadas.

"Tenemos una buena noticia para dar. En la Reserva San Pablo se detectó una pequeña población de Yapú o Cacique Crestado (Psarocolius decumanus). ¡Esta es una especie nueva para la avifauna tucumana! Hasta ahora, sólo se conocía para las provincias de Salta, Jujuy y Misiones. Nuestros ornitólogos están trabajando para conocer más de su comportamiento dentro de nuestra reserva, y así podamos desarrollar estrategias para su conservación", anunciaron a través de las redes sociales desde la institución.

Sobre el descubrimiento, el biólogo Diego Ortiz señaló que se detectó un grupo de unos diez ejemplares. En diálogo con eltucumano.com señaló que se trata de una especie común en las selvas de Salta -la zona más austral en donde habitaba era Metán-, Jujuy, Misiones y Formosa, pero que no tenían presencia en la provincia. El especialista sospecha que se está el Yapú se está expandiendo y que encontró buenas condiciones para quedarse en Tucumán. 


Ortiz, además, destacó la belleza de este cacique alado. "Tiene un pico color marfil muy bonito, una cola amarilla y tiene la característica de generar un despliegue de alas junto a un sonido onomatopéyico de 'yapú'", lo describió. Además, remarcó que "no son aves que puedan ser tenidas en jaulas; ningún ave tiene que ser mantenida en cautiverio, pero esta particularmente se muere". El especialista señaló además que la llegada del Yapú al sur de las Sierras de San Javier es muy reciente y que llegó atraído por árboles con frutos de la zona. 

Por otra parte, el especialista observó que la llegada del yapú a la Sierra de San Javier es una buena señal. "La tenemos tan cerca de la ciudad, pero por suerte su bosque se encuentra muy saludable, en buenas condiciones", evaluó el biólogo, quien destacó que ya se encontraron varias especies nuevas para la provincia, aunque quizás no tan llamativas. "Hay procesos en los que la propia especie está en expansión porque va encontrando condiciones para que sus poblaciones crezcan, como corredores selváticos entre provincia y provincia u otra condiciones de temperatura y refugios para poder vivir, esa es un posibilidad", comentó. "En este caso no se los veía como animales erráticos, sino que se los veía muy bien, incluso emitiendo sonidos", señaló.

Por último, Ortiz remarcó que todavía queda mucho por aprender, descubrir y, sobre todo, conservar en la Sierra de San Javier. Y por lo pronto, invita a disfrutar de especies como el Yapú, que con sus nidos colgantes y su colorido plumaje le dan nuevos colores a la naturaleza tucumana. 




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