"Nos está faltando": Ayelén Gómez, una ausencia que duele

NI UNA MENOS

Hace dos años se cometió el transfemicidio de la joven. Tenía 31 años, le gustaba estudiar y quería conseguir trabajo, pero se le complicaba. Los testimonios de sus seres queridos y de familiares de otras víctimas de crímenes de odio expusieron la problemática este lunes en la plaza Independencia a través de una vigilia. Piden justicia.

Homenaje a Ayelén Gómez a dos años de su asesinato.




Este lunes 12 de agosto se cumplieron dos años del transfemicidio de Ayelén Gómez. Su familia, en conjunto con organizaciones sociales, realizaron la vigilia TransTravesti a las 19, en Plaza Independencia. Allí recordaron, pero también pidieron Justicia y derechos, como el cupo laboral trans. Además, se realizaron intervenciones para visibilizar el caso.

Ayelén tenía 31 años cuando fue asesinada, en el año 2017. Su cuerpo apareció desnudo, golpeado y con tierra en la garganta debajo de una de las tribunas del Club Lawn Tenis, en el parque 9 de Julio. Hoy, su familia contó su historia en la plaza. La recordaron, la extrañaron como todos los días y, sobre todo, clamaron por Justicia. Acompañaron organizaciones y familiares de otras víctimas, como Cinthia Moreira, otra mujer trans asesinada por su condición.
"Mi hermana Ayelén era muy bondadosa, era buena y era alegre, esas tres características tenía ella. Hoy a nosotros como familia nos está faltando eso. Nos dejaron un gran vacío", recordó, pausadamente, Yohana, la hermana más chica de Ayelén. "Muchas veces me tocó ir a comprar con ella y ver la discriminación. A mí, como hermana, me dolía. Yo era chica y me imagino lo que sentía ella de vivir a diario eso de no poder caminar tranquila por la calle sin que te miren, sin que se rían, sin que te apunten", reflexionó. 

"Nos toca revivir de nuevo ese día tan feo, cuando nos informaron lo que pasó con ella", continuó la joven, que espera que pronto eleven la causa a juicio oral. "También pedidos en nombre de las otras chicas trans", destacó. 

Yohana, además, advierte sobre las vivencias a las que se enfrentan las personas trans. "Afuera era muy discriminada, era muy dura la vida de ella. Me tocó vivir a la par de ella esa discriminación que tenía ella a diario. También me contaba muchas veces que se le reían, se le burlaban y ella se enojaba, pero después se lo tomó como una costumbre y ya no le daba importancia, aunque ese dolor por dentro estaba", denunció. 
La discriminación no sólo se manifestaba en hechos cotidiano, sino que atravesaba toda su vida y sus perspectivas de futuro. Ayelén, contó Yohana, disfrutaba de estudiar. Muchas veces se le complicaba seguir, pero dejaba y luego retomaba, hasta que la asesinaron. Otro de sus sueños era tener un trabajo estable. "Era independiente, tenía muchas ganas de trabajar, pero eso sí que no se le daba. Ella creía que en ningún momento lo iba a tener. Lo único que consiguió era vendiendo cosméticos. De ahí, nada más. Fue lo único que pudo", compartió.

Yohana espera que se haga Justicia por su hermana. "Pido que si por ahí alguien vio algo, sabe algo del crimen de ella, si nos puede colaborar aportando algún dato, ya sea con la familia o en Tribunales. Si alguien sabe algo que por favor nos aporte, porque eso estamos necesitando para el día que se eleve a juicio oral", suplicó la joven, que indió que hay un único imputado, de apodo "Bandera". "No hay más detenidos". finalizó. 





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