Héroes: Guardaparques tucumanos rescataron 50 aves del tráfico ilegal

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Ejemplares de ‘Rey del Bosque’ fueron liberados gracias a un operativo conjunto con la División de Delitos Rurales de la Policía y la Reserva de Horco Molle. Cada año, en invierno, la presencia de trampeadores amenaza con silenciar el paisaje tucumano y quitarle sus colores. Las razones detrás del negocio y las maneras en que se puede contribuir a desmantelarlo.

Los Reyes del Bosque son pájaros muy buscados por la belleza de su plumaje y la armonía de su canto.




Guardaparques del Parque Sierra San Javier liberaron este jueves a una veintena de aves que fueron rescatadas del poder de trampeadores en el Valle de La Sala. El operativo se realizó en conjunto con la División de Delitos Rurales de la Policía y la Reserva de Horco Molle, institución adonde fueron derivados los ejemplares incautados. Allí, se decidió la inmediata liberación de los pájaros que estaban en buenas condiciones sanitarias, mientras que los otros ejemplares quedaron en observación hasta que recuperen la capacidad de volar libres. Se trata del tercer operativo en un mes.

Los dos primeros rescates se realizaron en la zona de Taficillo, en Tafí Viejo. El 12 de junio se recuperaron 8 aves y el 19 de junio se liberaron 15 aves más. Con el operativo de esta semana suman 50 las aves recuperadas del mercado ilegal por los Guardaparques de la UNT. 
De cada 10 aves capturadas para ser vendidas en el mercado negro, al menos 4 mueren en el traslado.

“En esta oportunidad encontramos 27 ‘Rey del Bosque’ en una situación deplorable, muy estresados y acopiados en tubos pequeños, donde los habían colocado de a dos o tres”, lamentó el jefe de Guardaparques, Manuel Pachado, quien explicó que “cada vez se ingenian más” para concretar el tráfico de fauna silvestre. “Gracias a la Policía y a los Guardaparques y al Personal de la Reserva de Horco Molle que intervinieron a tiempo no murió ninguno”, informó con satisfacción, teniendo en cuenta que la mayoría de los animales que son víctimas del tráfico ilegal mueren cuando son trasladados, escondidos y hacinados, para no levantar sospechas en el camino.   

“Los trampeadores capturan aves en gran cantidad y en el transporte siempre hay pérdidas. Afortunadamente en la Reserva de Horco Molle los profesionales los revisaron y ordenaron la liberación inmediata de aquellos pájaros que estaban en buenas condiciones sanitarias. El resto permanecerá en observación hasta que puedan volver a volar, pero ninguno corre peligro”.  

Los animales son trasladados en tubos, hacinados, para que pasen desapercibidos. La mayoría muere en el camino.  

El invierno, una trampa

Cuando el frío se comienza a sentir en la Provincia, una gran variedad de pájaros baja desde las altas cumbres al pedemonte para encontrar alimento y refugio en zonas donde las temperaturas son más benévolas. Esta situación es aprovechada por los trampeadores que realizan capturas masivas de aves que se distinguen por su belleza y que son muy buscadas en el mercado ilegal, en donde se llegan a pagar altas sumas de dinero por un animal silvestre

Rey del Bosque, Cardenal y Reina Mora son especies amenazadas por esta práctica ilegal que se busca combatir desde diferentes instituciones abocadas a la educación ambiental y la protección de la biodiversidad.     
“En esta época, lamentablemente, siempre estamos por detrás de los trampeadores”, avisa Pachado.  “Dentro del plan de manejo que hay en el Parque, se prevé que en esta estación del año vamos a tener incidencias de este tipo en sectores del Parque y alrededores. Entonces nos preparamos y empezamos a hacer recorridas y monitoreos de control. Muchas veces los vecinos nos avisan que ven gente con tramperas, con redes o que suben y bajan del cerro. A partir de ahí fortalecemos el control por esa zona hasta que encontramos a quienes están capturando aves”, comentó sobre el trabajo que realizan cada día para preservar la fauna autóctona. La tarea no está exenta de riesgos: a veces cuentan con el apoyo de la Policía Rural, pero otras veces los guardaparques ponen el cuerpo en situaciones violentas, debido a que los trampeadores se niegan a entregar los animales. La resistencia que ofrecen también está vinculada a que los equipos que utilizan son cada vez más sofisticados y onerosos. 

"Estimamos que hay una organización por detrás porque los equipos que utilizan son muy caros como para que los adquiera cualquier trabajador"
“Desde que yo era chico recuerdo que en Tucumán siempre hubo trampeo de aves con las herramientas que tenían en ese entonces los niños como juguete, pero con el correr el tiempo se advierte que hay un mercado que compra aves, entonces, los métodos se sofisticaron cada vez más y ya no es el niño que trampea uno y lo lleva a casa como mascota o como trofeo, sino que estamos hablando de adultos que atrapan grandes cantidades porque el precio en el mercado negro es elevado”, analizó Pachado, quien advirtió sobre la necesidad de cambiar la mentalidad en relación a nuestro vínculo con la naturaleza. 
El equipo integrado por guardaparques y agentes de la División de Delitos Rurales y Ambientales.

Un canto libre

“Creemos firmemente que esto tiene que ver con cambiar la cabeza de los pequeños, difundir la educación ambiental desde las escuelas, que sea algo fijo como cualquier otra materia. El respeto por el medio ambiente y el desarrollo sustentable es fundamental”, advierte el jefe de Guardaparques al responder sobre las alternativas para que cesen los daños ocasionados al paisaje tucumano. 

Sin embargo, también considera que hay medidas que se pueden tomar en lo inmediato para que los Reyes de la Noche, las Reina Mora y los Cardenales puedan vivir sin amenazas. “Nadie va a capturar aves si no hay demanda, si no hay personas que las compran”, reflexiona Pachado, quien recorrió el país defendiendo las áreas protegidas. “Cuando damos charlas a los chicos les decimos que no les pidan a sus papás que les regalen un ave como mascota, sobre todo cuando hay tantos animalitos que sí son domésticos y que no tienen dueño, que necesitan un hogar. Lo mejor es escuchar a las aves libres, cuando se acercan a tu casa o se asientan en el jardín y liberan su canto. Eso es lo mejor para ellos y también para nosotros”. 

Los teléfonos para hacer las denuncias son el 4253631 de la oficina del Parque Sierra de San Javier y los teléfonos 4218150 / 4210749 de la dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos de la provincia.

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