Con la maniobra de Heimlich le salvó la vida a un niño que se ahogaba con un chupetín

HÉROES ANÓNIMOS

Un policía de la Guardia Urbana actuó rápidamente para evitar que el pequeño de tres años se asfixiara. Sucedió en las inmediaciones de la plaza Independencia.

Imagen ilustrativa.




El policía Carlos Mirk es parte de la Guardia Urbana. Este martes se encontraba en las inmediaciones de la plaza Independencia cuando, desesperados, los padres de un niño de tres años se acercaron a pedir auxilio. Rápidamente, lo asistió y logró salvarlo. Posteriormente, personal del 107 llevó al menos a control por precaución.

José Labrin, jefe de la Dirección de la Guardia Urbana, contó cómo Mirk se convirtió en héroe. "Alrededor del mediodía, el agente estaba cubriendo un corte de tránsito en Plaza Independencia, cuando observó a un grupo de personas que se congregaba alrededor de un menor. Se acercó y vio a los padres desesperados porque su hijo se ahogaba con un caramelo. Sin dudar, le practicó una opresión sobre el estómago y logró que arrojara la golosina", detalló. 

"El agente actuó rápido gracias a las capacitaciones de primeros auxilios que se imparten desde el Ministerio de Seguridad. Además, nosotros le inculcamos diariamente a nuestros agentes el servicio a la comunidad en todas sus manifestaciones. Nuestros equipos de paradas, ciclopolicía y motoristas están preparados para asistir a toda la sociedad", agregó. 


¿Qué es la maniobra de Heimlich?

La maniobra de Heimlich aplicada por Mirk  es un procedimiento de primeros auxilios que tiene el objetivo de limpiar de obstrucciones el conducto respiratorio cuando se bloquea con alimentos u otros objetos, como bolillas y otros juguetes. 

Esta maniobra de compresión lleva el nombre del doctor Henry Heimlich, que la describió en 1974 como una alternativa en casos de ahogamiento y ataques de asma.

Actualmente, la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), recomienda el uso de esta técnica sólo en caso de una obstrucción grave de la vía aérea; mientras que ante una obstrucción leve, en la cual todavía puede toser, se recomienda no obstaculizar los intentos propios de la persona que busca expulsar el objeto por sí sola. Desde la AHA también señalan que los golpes en la espalda pueden agravar la obstrucción. 

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